Relaciones laborales

Relaciones laborales 1      RELACIONES LABORALES

     Hay quien piensa que es el dinero el motor del mundo. Otros, en cambio, apuestan por el ansia de conocimiento o la voluntad divina. Algunos se decantan por el amor, el deseo o el poder. Pues bien, mi encargado creía firmemente que son los gritos los que mueven el mundo, y que le bastaba plantarse a primera hora de la mañana en la sección de la fábrica donde trabajo y lanzar un par de berridos para que las tuercas se ajustasen, las correas se tensaran y las máquinas funcionasen a pleno rendimiento.

    Y es que mi encargado era todo un ejemplar: de origen rural, cincuentón, putero, cazador, cofrade de Semana Santa, facha y, por supuesto, un absoluto incompetente. El cómo había llegado aquel espécimen de eslabón perdido a dirigir una sección en una fábrica de la industria química tiene su explicación: un cuñado bien situado. No podía ser de otro modo. Y si hablo en pasado es por una razón elemental: ya no está entre nosotros. Desapareció un Domingo de Resurrección. Y solo yo sé cómo, y me propongo contarlo.

     Antes de nada, os pongo en situación: tengo cincuenta y muchos años y llevo media vida haciendo el mismo trabajo cansado y aburrido en la misma fábrica, y haciéndolo bien. No es que mi sección sea precisamente un acelerador de partículas, pero vaya, tiene su aquel. Trabajo tres de cada cuatro fines de semana, a turnos, noches incluidas. Si sumamos a esto que la crisis económica ha llevado las condiciones laborales a un nivel, digamos, decimonónico, y lo que es peor, eliminado las prejubilaciones, se podrá entender mejor de qué humor estaba yo aquella espléndida tarde de abril cuando apareció él, a escondidas y por la puerta trasera, con la poco loable intención de pillarme en falta.

     Lo que me dispongo a explicar ahora no es una excusa: es la simple exposición de unos hechos que condujeron a un final lógico y a mi entender, predecible. No juzgo: expongo. Poneos, pues, en situación: con todo lo que ya os he dicho que llevaba a cuestas, y mientras peleaba, llave inglesa en mano, con una pieza bloqueada, me aparece el elemento este, vestido con un chándal “Habibas” recién planchado, mocasines relucientes y el pelo engominado a conciencia, hábilmente distribuido para tapar el cartonaje, palillo móvil en la boca, y soltando eructos con retrogusto a JB.

     A ver, no pretendo justificar lo que hice, si no explicarlo. Lo que pasó fue algo absolutamente previsible y natural. Me explico. Imaginad un edificio mal diseñado y peor construido utilizando materiales de ínfima calidad, con un mantenimiento nulo, sometido a lluvias, huracanes y calorazos, utilizado a temporadas en exceso, y otras, abandonado. Si en este antro entrase un inconsciente y diese un martillazo en una viga maestra, ¿a quién aplastaría el consiguiente derrumbe? Exacto. Al cretino del martillo. Y en esas estábamos, yo, harto de todo, y aquel elemento, dándome la espalda, brazos en jarras y soltando a gritos una retahíla de frases rancias sobre Dios, los moros, Venezuela, el Madrid y las mujeres.

     Y entonces sucedió. Con el último tópico racista, dio el martillazo a la viga. Y cedió. Vaya si cedió. Creo haber dicho que tenía yo una llave inglesa en la mano. Veintidós pulgadas y cuatro kilos de acero al cromo-vanadio, una maravilla de la siderurgia nacional, equilibrada y fiable que llevaba doce años conmigo. Sólo tuve que flexionar muy ligeramente las piernas y girar la cintura con fuerza al tiempo que iba extendiendo el brazo, y por ende, la llave, un poco de abajo a arriba, concentrando en el cabezal toda la fuerza producida por el movimiento de mis muchos kilos de peso. Física pura. Le alcanzó en la base del cráneo, a la izquierda, a un par de centímetros de la oreja: un golpe sordo, un crujido seco, un hipo corto, y cayó de bruces. Mejor dicho, de morros.

     Quiero dejar claro que no fue un arrebato. No perdí el control ni me obnubilé, ni nada por el estilo. Aunque no fuera necesario más de un segundo para consumar el hecho, fui plenamente consciente de lo que hacía y controlé minuciosamente mis movimientos para no fallar. Una vez el cuerpo en el suelo, estuve a punto de perder el control. Ojo, que me asustaban las consecuencias, no el acto en si. Y ante una situación de este calibre, un hombre tiene dos opciones: dar la cara, reconocer los hechos y asumir sus consecuencias, o bien esconder el marrón y escaquearse de un merecido castigo. Ni que decir tiene que opté por la segunda. Y a ello me puse. Primero, control de tiempo: cinco horas hasta el relevo, suficientes para un buen operario, experto en el uso de las herramientas y medios de que dispone. Y es que, creedme, no hay nada como la industria química para deshacerse de un cadáver. La industria cárnica -digamos- lo transforma, pero quedan restos y, al menos durante un tiempo, aunque procesado, el difunto sigue de cuerpo presente en congeladores, expositores de supermercados y sacos de pienso para perros. En la construcción, un clásico, un cuerpo no desaparece. Queda escondido, habitualmente, bajo toneladas de hormigón, pero sigue ahí y al cabo de las semanas o los siglos, aparece. En cambio, aquí, desaparece. Os explicare cómo: en primer lugar y con la ayuda de una carretilla elevadora, desplacé el cuerpo hasta un desagüe, y dándole la inclinación adecuada, con la ayuda de una sierra radial, procedí, por así decirlo, a cortar los conductos de circulación de líquidos al objeto de, digamos, vaciarlo de los mismos sin montar una escandalera. Acto seguido le despojé de cualquier objeto metálico (anillos, hebillas, etc.) y los deposité en un recipiente con ácido clorhídrico, para borrar el ADN y volverlos irreconocibles. Después, con la misma bendita radial y buscando cortar por articulaciones y partes blandas, transformé noventaitantos kilos de gañán en media docena de manejables paquetes envueltos en resistentes sacos de plástico para residuos. Contigua a mi sección está la nave de los hornos. Son hornos de fusión para fabricar esmaltes y trabajan a temperaturas que oscilan entre los 1.450º y los 1.800º. Cualquier cosa no mineral o metálica que se introduzca en ellos desaparece literalmente. Se vaporiza. Controlando los movimientos del hornero de guardia no me fue difícil introducir uno a uno los paquetes en los hornos y verlos desaparecer en un instante. Sólo restaba rematar bien la faena: con un bidón de ácido limpié a fondo la zona de trabajo, y un buen caudal de agua se llevó a la depuradora lo que pudiera haber quedado. La sosa cáustica haría el resto. Ni el mismísimo Grissom hubiera podido encontrar ni rastro de ADN. Limpié a fondo (¡bendito ácido!) la llave y los discos de la radial y tiré al contenedor de chatarra el grumo oxidado en que se habían convertido sus pertenencias metálicas.

     Todo listo, y sin desatender mis obligaciones. El deber siempre antes que el placer. Al salir del trabajo busqué su coche por los alrededores, sin éxito. Eso me preocupó un par de días hasta que leí en la prensa que había aparecido desvalijado en una zona de prostitución low cost controlada por veteranos de guerra serbios. La Guardia Civil, que se pasó sin demasiado interés por la fábrica, era del parecer de que uno de estos simpáticos muchachos había tenido un desencuentro con mi ya ex-encargado, y lo había enviado a descansar al fondo de algún pozo.

     Hoy, cuando ha pasado ya un cierto tiempo y las aguas se han asentado, es el momento de recapitular y sacar conclusiones. Por una parte, la viuda cobró un seguro de vida sustancioso, vendió las tierras y se vino a la ciudad a pasear su luto por El Corte Inglés y el bingo del Centro Aragonés. A nosotros nos han puesto un encargado nuevo, un chaval joven y espabilado, capaz de distinguir lo que funciona y lo que no, y que sabe muy bien qué callos no tiene que pisar. Y en cuanto a mí, sigo igual: cansado y con ganas de jubilarme. Pero, mientras llega ese momento, nadie me grita ni me toca las narices más de lo estrictamente necesario, lo cual es muy, pero que muy de agradecer.

Relaciones laborales 2

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Ortifus, mirada irónica

ORTIFUS 1

    Antonio Ortifus, la mirada irónica

       Ortifus, maestro del rotulador, referente del humor valenciano, transforma la actualidad, a diario, en ironía. Único en su especie, irrepetible, sagaz, creativo, buena persona. Mirad la foto que le hice y decidme: ¿no es para quererlo?

    Nombre completo, fecha de nacimiento, lugar y y residencia actual.

      Antonio Ortiz Fuster, nací en el 1948 en Valencia y sigo residiendo aquí en Valencia.


ORTIFUS 2     La vara

      Cuando se produjo el cambio político en el Ayuntamiento de Valencia, hubo una anécdota curiosa y es que Ribó no quiere coger la vara de mando, me resultó gracioso y por ello, utilicé la vara para decir que vara ya hemos tenido bastante.


     ¿Quién es Toni Ortifus en realidad?

    Desde 1984 hasta la fecha soy humorista gráfico del diario Levante-EMV. Pero, empecé en el año 1981 en el Diario de Valencia.


ORTIFUS 3

    Los pactos

   Yo, ¿qué he votado? ¿”Sillón” o cierta ideología? Las ganas que tenía de cambio y, afortunadamente, cambió, pero no lo suficiente como para que lo logremos todo a nivel nacional.


    De bajista de la Orquesta Valencia y el grupo Control a humorista gráfico pasando por diseñador de joyas. Viendo tu trayectoria, se puede decir que eres todo un emprendedor.

    Sí. Antes no existía la palabra “freelance”, en aquella época, la de la dictadura, la palabra “diseño” tampoco existía. “Diseño” la inventa el partido socialista después de la transición para potenciar a los creadores españoles. Yo era dibujante en aquel entonces y el empresario español se iba a las ferias de Europa, cogía una pieza, venía y nos decía a los dibujantes que la copiáramos directamente, aquello era a tres colores y decía “yo tengo una máquina a dos colores nada más, tradúcemela a dos colores”. Así traté diversos tipos de diseño creativo, estuve cinco años dibujando joyas, colchas y visillos para textiles en Ontinyent y Alcoi, hasta papelitos de azúcar, ¡de todo!


ORTIFUS 4

   El caloret

      Fue una frase terminal, el hundimiento de Rita. Que, por cierto, cuando empezó, cuando yo la conocí, era de derechas y tal, pero era una persona con cierto carisma, simpatía. No obstante, el tiempo la fue crispando y crispando hasta hacerla una persona irreconocible.


ORTIFUS 5

    El hermano de COTINO es… de continuo

      Es un juego de palabras con la vergüenza de este tipo de personajes, por como se comportaron ante un hecho tan trágico y tan brutal como el accidente del metro. Y lo malos bichos que son. La manera de llevarlo a cabo, con la visita del Papa, manipulándolo, tapándolo. Es desagradable.


   Háblanos un poco de tu trayectoria profesional en los medios de comunicación.

    En el año 92 trabajé en El Jueves, fue una cosa puntual, en el centenario del descubrimiento de América. Les envié unos personajes, cuyos nombres jugaban un poco con los nombres de los colonizadores. Por ejemplo, estaba, Pánfilo de Ulloa, también estaba Cristóbal pero no era Colón, no recuerdo si era Páncreas o algo así. Estuve un año o así colgando tiras. Luego, lo que sí fue un referente, fue mi trabajo en la Cartelera Túria, durante años estuve haciendo cosas más fuertes de las que te permitían en prensa, no escandalizabas a nadie, podías hacer lo que te diera la gana. De todos modos, nunca he tenido censura, ni en Levante, tampoco.


ORTIFUS 6               Los atentados de CHARLIE HEBDO

     Que el terrorismo ataque a quién solo se defiende con lápices es una barbaridad. Nosotros usamos el humor para aclarar las ideas y estos fanáticos no miran nada. Fue una desgracia.


    Si tuvieras que escoger solo una de entre todas tus viñetas, ¿con cuál te quedarías?

    Me quedaría con el personaje que creé, con el personaje que identifica la manera de decir las cosas y algunos dicen que hasta se me parece, jaja (ríe). Hay cierta empatía con él y yo le llamo “Nassotis”, un derivado del término valenciano “nas”.


ORTIFUS 7    Los desamparados

      El fanatismo que vemos con los traslados y la gente que se vuelve loca por tocarla, cuando la verdad es que si Dios existiera, si esta mujer existiera… Ella lleva dos niños refugiados bajo su manto. El contexto está clarísimo. Adoramos a una persona que está por los desamparados.


     Presentaste un proyecto para el concurso público de la falla de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia de 2017, ¿se puede decir de qué trataba?

     No, no se puede decir. Una de las cosas que yo exigía a la hora de presentar esa clase de proyectos es que no se publicaran los “deshechados”. De esa manera, el proyecto ya no te servía, porque se hacía público. Ahora se ha hecho de otro modo, ha sido con un jurado cerrado y eso me da la oportunidad de poder presentarlo en otro momento.


ORTIFUS 8

    Los obispos a Cañizares: “La palabra de Jesús se prolonga en los refugiados”

      Los obispos están riñendo a Cañizares. Mi chiste siempre está contestando al titular. Utilizo una frase muy religiosa “Que te deum” y Cañizares se siente muy ofendido y escribe un editorial en la revista “Paraula” y expresa lo víctima que se siente, porque se han cebado con él todos los medios de comunicación, porque él no quería decir exactamente eso y para más “inri”, coge mi viñeta y la publica dentro de su escrito para demostrar cómo le atacamos. Pero, mira si es cabroncete, mala persona y mentiroso este señor que lleva a Cristo como símbolo, que publica el chiste, pero elimina el titular con en el que los obispos le echan la bronca. Una manipulación clarísima.


     Háblanos un poco de tu experiencia dentro del mundo fallero.

     No he pertenecido nunca a ninguna comisión fallera, aunque eso no quiere decir que no me haya encontrado muy a gusto en muchas de ellas como artista fallero. El mundo fallero se ha modernizado, ha ido cambiando y evolucionando. Al principio del siglo pasado las fallas eran rostros de cera con palos y vestidos de tela. En los años cincuenta aparecen los moldes y eran figuras estáticas. A partir de los 80 aparece el poliuretano que permite dinámica en los ninots, y las figuras son mucho más bonitas y maleables, aunque tiene el humo muy negro que los de cartón no tenían.

     Yo utilizo la falla, porque la considero un soporte artístico en la calle, de crítica social, aunque la mayoría no lo hacen así, sino que son más de atracción turística, de belleza por si, de belleza vacía. Hay algunos colectivos que intentan mantener el espíritu de la falla como arte y no como reproducción de lo que ya existe, como Arrancapins, Corona, Lepanto, la zona de la agrupación del Botánico.


ORTIFUS 9    La gente no se hunde, la mala suerte les ahoga…

       La denuncia de cómo nos comportamos con los demás.


ORTIFUS 10    Colorea tú mismo

      Intento que se descubra qué color falta y siempre hay alguien que, por ejemplo, en FB me dice “oye, que ahí falta el azul”. Y pienso, bien, lo ha acertado.


     Con tus dibujos se han creado premios, como el de la Universidad de Alicante, portadas de libros y otras publicaciones, ¿qué se siente con estos reconocimientos dentro del mundo cultural?

     Se siente uno “muy pagado”, muy orgulloso. Pero, la verdad, es que cuando haces todas esas cosas no las haces pensando en eso para nada. El PSPV creó un premio para las fallas, La Picota, para premiar lo que no se premia, la pura esencia de las fallas, la crítica, con un personaje mío colgado patas abajo. La picota era la columnita que había a la entrada de los pueblos para exponer públicamente a alguien que había hecho algo malo. Tus trabajos se quedan para la historia, has dejado huella.


ORTIFUS 11    La izquierda

      Cómo es posible que todos se ven tan mal dentro de la izquierda. En la derecha hay corrientes, pero van todos unidos, y la izquierda, históricamente, no ha aprendido nada. Desde la Guerra civil, desde dos siglos atrás, los fracasos vienen porque la izquierda no sabe trabajar en equipo. No se entiende si son personalismos o sillones, pero no los encuentro a la altura de saber negociar.


    ¿De dónde te viene la inspiración?

    Todos los días alguien mete la pata, errores que pagamos todos los demás. De ahí nace mi inspiración. El humor gráfico, además de sacar una sonrisa, tiene que usarse para avergonzar, para denunciar esas cosas. Usar la inteligencia no solo para marcar la evidencia, sino para dar sugerencias y mucha ironía para reírnos un poco de aquello que nos está jodiendo.


ORTIFUS 13    Amalia Garrigós

  Nuestra amiga, Amalia Garrigós, que no la dejan, que la tiran del balcón del Ayuntamiento.


    ¿Ortifus, has padecido alguna vez censura? ¿Dónde pondrías las líneas rojas del humor?

    Las líneas rojas yo las tengo por mi propia moral o mi propia ética. No quiero hacer sangre gratuíta. Lo fácil sería dibujar a una monja follándose a un cerdo. Yo eso nunca lo haría, no ofendería de esa manera. Cuando toco el tema de la religión, lo hago de manera crítica, no denigrante, ni humillante. Procuro ser sutil y yo soy dueño de mi autocensura, sé perfectamente hasta dónde puedo llegar. En Túria puedo apretar más, en Levante tengo que mantener cierto respeto por el sector de los lectores, que es mucho mayor. De no ser algo muy fuerte, mi anticlericalismo nato no lo utilizo para un ataque gratuíto.


ORTIFUS 14    La financiación

      La falsa esperanza de un cambio político y más con Valencia, en donde la financiación es injusta.


    Utilizas FB y Twitter, ¿qué opinas de las redes sociales?

     El humor, la viñeta llega mucho más rápido por estos medios que por los tradicionales. Es una forma de saber cómo ve la gente tu trabajo, se retuitea rápido, la gente comenta y te muestra su opinión. Además, te das cuenta de que hay gente muy buena en Twitter, ocurrentes, graciosos, que en seguida hacen memes de la noticia. Hay muchas personas geniales por descubrir en las redes sociales.


ORTIFUS 15               Corrupción

     Le temo más al vestido con corbata y todo planchadito que al resto que van por la calle. Todos los imputados llevan corbata y mucho miedo me dan.


    ¿Cómo son tus ojos de mirar?

      Sin querer ser pretencioso, creo que miro desde lo alto. Vuelo para mirar. Lo veo todo desde una perspectiva amplia, general, sin entrar a lo personal, me doy cuenta de que llego a ver cosas que los demás no ven.


   Si queréis saber más sobre Ortifus os recomiendo visitar SU WEB.

  Y si os interesa ver el trailer de “En clave de Ortifus”, película dirigida por Ricardo Macián, haced CLICK AQUÍ.


Avaricia

AVARICIA     AVARICIA

    La semana que viene cumplo 50 años. Cincuenta años no es una edad para morir. Ni para esperar no hacerlo. No es el principio ni el final del camino. Cincuenta años puede sonar como un lastre  o como la cola de un cometa. Todo depende de lo que tengas. Únicamente de lo que hayas atesorado a lo largo de tu vida. Y yo he atesorado dinero.

  El día que nací yo, ¿qué planeta reinaría? Todos tenemos más probabilidades de no haber nacido que de haberlo hecho. Óvulos triunfadores fecundados por espermas invencibles  a lo largo de los siglos derivan en nuestra existencia. Mis padres, mis abuelos, los padres de mis abuelos y los padres de sus padres apostaron con voluntad o sin ella por mí,  y así me fueron dando forma desde hace siglos, esa forma de ángel caído que por dentro destila cianuro e impenitencia. ¡Cuántas veces habré deseado mi propia muerte acosada por un sufrimiento que es más doloroso que la vida y que sólo se extinguiría con ella!                                                 

    No tengo amigos ni familia. Nunca he amado lo suficiente como para arriesgarme a sufrir. No he pedido favores que nunca serán devueltos, ni siquiera a cambio de un abrazo. No necesito aduladores. Puedo pasar meses sin sentirme culpable por nada. Y si un atisbo de tristeza otea, pienso en todo lo ganado, en lo que tengo. Eso me reconforta.

    Sin embargo ahora que sé que voy a morir no temo al dolor físico, al menos, no de entrada. Lo que me está matando, aparte de una neoplasia en el pulmón con metástasis cerebral, es la impotencia y la desesperación. De siempre he sabido que acabaría muriendo por  sobredosis de austeridad. En mis últimos días una luz tenue me fue ofrecida: quizás en un hospital de otro país con medios mas avanzados podrían hacer algo por mí. Pero prefiero morir que gastar mi dinero en no hacerlo. Morir es mejor que pagar. Morir no duele tanto como ver cómo muero.

   He matado a dos personas en mi vida, y sólo ahora puedo confesarlo.  A los dieciocho años maté a mi padre sin querer. Hay errores que son un acierto. Simplemente me aparté cuando se abalanzó sobre mí con la intención de volver a tocarme. Venía ebrio de whisky y sexo. Y esa noche, en uno de sus enfurecidos lances, sólo tuve que empujarle para que la fuerza de la inercia le cavara su propia tumba. Siempre odié la mesa de hierro forjado que había en el salón, hasta que esa noche clavó una de sus esquinas en la nuca de mi padre.

   Podría haberme asustado. Al fin y al cabo mi padre era lo único que tenía, como ser humano me refiero. Pero no me asusté. No hice nada. Lo vi allí tumbado boca arriba con esa expresión de sardina en arenque  y podría decir que me gustó. “Y ahora, ¿qué?” – eso es todo lo que pensé. “Y ahora, ¿qué?”. No lloré.

     Al día siguiente me sorprendió la llamada urgente del banco. Me citaban en la sucursal lo antes posible. Allí supe que mi padre tenía una cuenta lo suficientemente abultada como para poder vivir sin trabajar. ¡El hijo de la gran puta!.  Y entonces sí que lloré.  Y comprendí que la muerte y el dinero, aliados de una manera morbosa, podían darme lo que no encontraba en ningún otro sitio: absoluto placer.

    Desde el mismo día en que me convertí en una heredera maldita, todo lo que fuera ajeno al dinero dejó de interesarme. Seguramente tuve la suerte de vivir en una época vacía de gadgets tecnológicos, y por ende, alejada del mundo del gasto rápido y sin sentido. Tantas páginas en internet vendiendo, tantos incautos comprando, tanta fruslería desbocada… Me cuesta creer que la gente dé su número de cuenta alegremente en cualquier web, en cualquier momento y en cualquier talla o color. Por eso no tengo ordenador, uso el de la biblioteca que es gratuito. Me cuesta relacionarme en un mundo virtual lleno de anuncios que reclaman mi atención, tratándome como una imbécil a cambio de dinero, riéndose de mí con sus ofertas. Siento calambres en el alma. Mi cuerpo se convierte en un saco infranqueable siquiera para el aire que respiro. Como una adicta a mi propia repulsión, necesito inocularme el veneno de los manirrotos una vez cada tantas. Entonces un sentimiento de impotencia y rabia me nublan. Rápidamente entro en shock. Suele empezar con un golpe seco en la garganta que me filtra el aire a la mitad. Un sudor frío se adueña de mis dedos  y tamborilea en mis sienes grabándome a golpe de martillo un odio de color negro azabache como los ojos un toro. Cuando siento la primera arcada tengo que parar. ¿Cómo puede la gente ser tan estúpida? ¿Cómo pueden gastar su dinero así? Odio a la gente que gasta sin pensar. Me repulsan. Los mataría sin parpadear.

    Me estoy fatigando, me cuesta escribir. Antes de acabarme, deseo confesar también mi otro crimen, este voluntario y  por encargo. Maté a un asno derrochador y enfermo de prepotencia. No me siento especialmente orgullosa, pero he de reconocer que lo maté y me quedé tan campante. Hace dos meses. Fui rápida y fulminante. En el momento en el que le empujé a las vías del tren, sentí que él pagaba por todos y cada uno de los seres abyectos que tiran el dinero sin darle importancia. Una llamada de la única amiga que tuve en la infancia, un encuentro en un bar, una conversación y una súplica desesperada.Y, sobre todo, mucho dinero encima de la mesa para vaciar su vida de pesar y la mía de odio. Eso fue todo.

    Sé que lo que me está matando es la impotencia y el miedo a perder lo mucho que tengo, que esto me ha provocado el cáncer. Sólo yo sé lo que poseo. Yo me lo he ganado. Y moriré sin darle nada a nadie, esa es mi voluntad. Mi último aliento. Ahora que mi muerte me está convirtiendo en un espectro de mí misma, por fin he podido hacer aquello que siempre quise y que desde los dieciocho años quedó en mí enquistado: matar el dispendio, asesinar el derroche, estrangular el despilfarro.

   En breve moriré y todo lo que tengo quedará en esta tierra. El sólo pensamiento de que alguien pueda tocar lo que es mío acelera mi muerte, ya de por si ligera. Antes de morir dejo constancia en esta carta, escrita de mi puño y letra y sin notarios que me chupen un céntimo, que todo lo que poseo morirá conmigo. No tengo testigos más que mis propios ojos. Así que al escribir mis actos, confío en exculpar mi alma ante un Dios que desconozco, pues sólo he creído en “poderoso caballero Don Dinero”. Esta carta vendrá conmigo a la tumba.

   Y aquí viene lo importante: nada más conocer la noticia de mi propia muerte, me hice grabar en el cuerpo un mapa hecho de claves. Un tatuaje que dice lo que tengo y dónde está. Quizás fue un acto impulsivo, pero sólo el dolor de las agujas en mi piel dando fe de mi tesoro, pueden asemejarse al dolor de partir dejándolo todo sin mí.

    Y un 31 de mayo Eva murió sola y sin perro que le ladrara. Murió en su casa sin un mísero seguro de vida. Su cuerpo acabó en el tanatorio municipal. Como todos los finados, acabó en manos de un desconocido  que le dio el último toque de maquillaje y la desvisitió para ponerle una sábana encima.

   Para Álex era sólo un cadáver más. Procedió como de costumbre hasta el momento en el que le quitó la ropa desgastada y roída.  Fue entonces cuando vio la carta. Allí mismo la leyó. Y allí mismo manoseó el cuerpo desnudo de Eva con el ansia de un cazador ante una manada salvaje. Vio el tatuaje. Y vio su vida cambiar. Vio cómo por fin dejaría de ser un proyecto inacabado de forense para acabar convertido en un tanatopractor de tres al cuarto. No más disecciones frustradas. No más cadáveres. Nadie le iba a quitar su mapa.

   Durante unas horas Álex estuvo pensando cómo hacerlo, cómo archivar la información y evitar que fuera vista. Hizo fotos al cuerpo, pero no era suficiente. Sin darse apenas cuenta, vio cómo sus brazos se tornaban serpientes bailando al son de la flauta de su apetito. Se le hizo la boca agua. Cogió un bisturí y rebanó el tatuaje que contenía el pase a la final de su  vida. Y luego se lo comió. Nadie más lo vería. Saboreó la carne muerta de Eva como antes había saboreado cada manjar que pudiera ofrecerle la vida, con gula.

    Y allí quedó el cadáver inacabado de Eva hecho un puzzle en el estómago de Álex, mezclado con un litro de helado de vainilla, dos bolsas de palomitas y una palmera de chocolate.

     Definitivamente, empezaría la dieta el lunes, si eso

Lee el anterior relato de Rosa Clara: IRA 

Pájaros de Twitter: Pablo Tilox

TILOX       Pájaros de Twitter: Pablo Tilox

    Pablo Tilox. Barba roja, sombrero, gafas de sol. Así es el avatar inconfundible de este personaje, que nos recuerda a los ZZ TOP y que lleva desde abril de 2013 regalándonos día a día ironía y humor sobre cualquier tema de actualidad. Un tuitero gracioso, cercano y con mucho sentido común.

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     La noche del viernes 11 de marzo entrevisté desde Twitter a @PabloTilo. Casi hora de preguntas y respuestas de 140 caracteres, de tuits encadenados, con la participación improvisada de otros muchos tuiteros.

      “Si te parece que has llegado tarde, haber salido antes”, eso dice tu TL. Pablo Tilox, tú estás aquí desde 2013, ¿has llegado tarde?

      Nunca es tarde para venir aquí. Es un lugar interesante, siempre y cuando nunca pierdas de vista que es un entretenimiento.

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       25.700 tuits y casi 7.000 seguidores, ¿te consideras un tweetstar o un tweetsymbol, o algo parecido?

     Tweetsymbol no sé lo que es, jajaja. De Tweetstar, nada de nada. Al contrario, lo que me sorprende es que alguien me siga.

       ¡Anda ya! Pero, ¡si eres bueno, ocurrente y divertido!

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     ¿Qué piensas sobre las redes sociales y el 2.0?

    Me preocupa mucho el acceso de los menores a todo esto. El acoso que algunos chicos y chicas sufren por aquí. Las redes sociales han venido para quedarse y es nuestra obligación proteger a los menores de los peligros de éstas.

Una opinión muy correcta. Deberían avisar de los peligros de la red antes de enredarnos, así, a lo loco.

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     ¿Twitter o Facebook? ¿Por qué, Tilox?

     Facebook, aunque permite publicar más contenido, me aburre mucho. Me quedo con Twitter, porque es actualidad en estado puro.

¡Palabra de tuitero! 😉

De aficionado, en todo caso, jajaja.

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    Dime, Pablo, con esto de la “ley mordaza” y los tuits considerados “ofensivos”, ¿dónde están los límites del humor?

  Es complejo, porque el límite está en no ofender a los demás. El problema está en que siempre habrá alguien ofendido.

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     Claro, porque cada uno pone su “línea roja” en un sitio distinto al otro, ¿no?

    Exacto. Cada uno tiene sus líneas rojas. A veces da la sensación de que hay quien es cruel solo por afán de protagonismo. De todos modos, creo que, en general, la gente tiene claro cuando un comentario pasa de ser gracioso a ser cruel.

tilox

  Para algún pajarillo que acaba de caer del nido, ¿a quién le recomendarías seguir?

   Recomiendo a @Xuxipc, @gerardotc, @BobEstropajo o @acidoenlared para estar al día de la actualidad con toques de ironía y humor.

 Hay gente genial como @BegotxuBoo, @PatGuerreroGo, @Onde_va_iyo, @GalaRomani y @Comunase, entre otros.

  También recomiendo a @javiestb porque comenta noticias sobre temática laboral con un toque muy personal, cosa que no es fácil.

    Y muchísimos más, pero nos pasaríamos la noche citando, jajaja.

     Y, por supuesto, a @menorqtres y a @losojosdemirar.

    A partir de este momento y hasta el día siguiente la entrevista se nos va de las manos y comienzan a intervenir, además de los citados, muchos tuiteros más, que nos recomiendan leer los Tremending Topic o la página de Visto en Twitter para estar al loro de lo que ocurre en esta red social.

tilox

    Y, por último, Pablo, ¿cómo son tus ojos de mirar?

  Intento ver el lado bueno de la gente. Tengo la certeza de que en el mundo hay mucha más buena que mala gente.

    Muchas gracias, Pablo Tilox, por dedicarnos parte de tu tiempo.

    Gracias a vosotros por la entrevista. ¡Me lo he pasado genial! Ha sido un honor para mí.

tilox

Si queréis saber más sobre este crack de los 140 caracteres, solo tenéis que pinchar aquí o acá, como dicen en Venezuela 😉

Un euro per a Lúa

LÚA 1Un euro par a Lúa

Que les xarxes socials no són útils? Que la gent és insolidària? Ha! Que li ho pregunten a Jordi V. o a Lúa, la protagonista d’esta tendra història 2.0 amb final feliç. Una gossa operada gràcies a les contribucions desinteressades de molts usuaris de la xarxa. El hashtag Salva a Lúa li va salvar la vida.

    La família de Jordi va recollir Lúa un mes de juliol de fa sis anys, un cadellet, encreuament de Golden retriever amb bretó, una boleta peluda de 15 dies; tota una novetat per a ells, acostumats a tindre només ocells. L’alimentaven amb biberons, a poc a poc, va anar creixent i, des del primer dia, passà a ser el cinqué membre de la família.LÚA 2

     Lúa és juganera, simpàtica, estima els seus i es fa estimar. “Quan arribe a casa de treballar es posa la mar de contenta, no se separa del meu costat i em fa tota una festa…!” -em conta Jordi, visiblement emocionat, a la porta de la clínica veterinària.

     Però, dilluns no fou així. Lúa no va anar a esperar l’amo a la porta de casa. Estava quieta i el mirava amb ulls tristos. De seguida va saber que la gossa no estava bé, ja que no reaccionava a cap estímul.

      Com a bon usuari del 2.0, Jordi va preguntar en un grup de Facebook per un hospital veterinari. Dit i fet. Passades les deu i mitja de la nit, la família de Jordi es va presentar en urgències, amb Lúa, plorant com a magdalenes. Després de fer-li diverses proves, els van comunicar que la gossa tenia Piometra, una infecció a l’úter i l’aparell reproductiu, una malaltia greu amb conseqüències mortals, si no s’opera a temps. A banda d’això, els van dir el preu, 70 euros la visita i 482 euros, l’operació.

     Es van quedar gelats. Amb el seu únic sou per tirar endavant quatre persones, la casa i tots els pagaments que se’n deriven, no podien permetre’s eixa despesa, però, Lúa és un membre més de la família i calia fer l’impossible per salvar-la.

    Quan et trobes en una situació així, què fas? D’on pots traure els diners per a Lúa si no en tens? Abandones la lluita sense intentar-ho? No. Jordi és un lluitador nat i tota una personalitat en Twitter, amb 11.000 seguidors i en FB, també. Així que, com a últim recurs, va recórrer a allò que fa servir dia a dia per publicar, comentar, denunciar i parlar de temes d’actualitat amb molt de trellat.

LÚA 3     I així ho féu. En un intent, a la desesperada, per salvar la vida de la seua gossa, Jordi, vora les tres de la matinada, va penjar a les xarxes socials una foto de Lúa a l’hospital amb el missatge següent:

LÚA 5

“ESTA ES LÚA EN EL HOSPITAL VETERINARIO. NECESITO AYUDA PARA SALVAR SU VIDA. 1€ DE 482 PERSONAS. GRACIAS”. Hi va facilitar un núm. de compte i un hashtag #SalvaALúa

    A l’endemà, en obrir FB i Twitter va comprovar, amb sorpresa, que la resposta de la gent fou, gairebé, immediata. Contactes, seguidors i no seguidors, persones anònimes havien col·laborat desinteressadament per una bona causa, salvar la vida de Lúa. Tot això i molts missatges d’ànim. En només dos dies va arreplegar el cost total de l’operació. Lúa podria ser operada gràcies a la solidaritat de centenars de perfils del 2.0.

     Lúa fou operada amb èxit i va tornar a casa divendres.LÚA 6

     Jordi i la seua família agraeixen públicament la solidaritat de totes aquelles persones anònimes que no van dubtar a ingressar un euro per a Lúa; com també el tracte, l’amabilitat i la professionalitat del personal de la clínica veterinària Faycán de Catarroja. Gràcies a tots, Lúa té una nova oportunitat en la vida.LÚA 7

“No ho oblidarem mai. Moltes gràcies!”

Mi serie favorita hoy

serie favoritaMI SERIE FAVORITA HOY

SERIE FAVORITA 1

Horatio, CSI Miami

     Yo ya no me engancho a series. ¡Con lo que yo he sido…! Que todavía no había terminado una y ya estaba documentándome (o sea, preguntando a los amigos que estaban más a la última que yo) sobre cuál era la siguiente serie que tenía que ver. Como esos novios que todas hemos tenido y que aún no habían terminado con una y ya estaban con la siguiente, solapando relaciones. Pues igual, pero con las series. Tarde, eso sí. Yo vi antes el último capítulo de Lost que el resto de la serie. Pero eso es un detalle sin importancia, que yo me lanzaba a ellas con el mismo ímpetu que un poli-toxicómano a una línea de tiza. Y me enamoraba del protagonista, como debe ser. Que mi amiga E. sigue amenazándome con contarle a todo el mundo la temporada que suspiraba por Horatio de CSI Miami. ¡¡Y es pelirrojo!!

   Pero yo ya no me engancho a series. Porque ya no cumplen mis expectativas. Siempre espero más: más malos, más traiciones, más corrupción… Así que ahora me he enganchado a los informativos. Y oye, cuando creo que ya han tocado techo, golpe de efecto al canto.

serie favorita 2      Infantas en el banquillo, jueces dando clases particulares de cómo fabricar indicios falsos, ministros condenados, reinas mandando whatsapps comprometidos o serie favorita 3escritores nonagenarios bailando tangos con filipinas de esas que te hacen perder la cabeza y abandonar a una esposa (seas ministro o marqués). Es que no puedo ser más fan. Deberían sacar ya una revista al estilo de la Teleindiscreta que nos fuera dando los resúmenes semanales de las tramas. Y que regalara cromos y pósters centrales.
serie favorita 4       Como la Superpop. Ya no se hacen revistas como las de antes.

      Ahora estoy a tope con las próximas elecciones. O re-elecciones. O repesca. Como quiera que se llame. Porque claro, se ve que la primera vez no lo hicimos bien y nos toca repetir. El 26 de junio, los españoles estamos de nuevo llamados a las urnas en la fiesta de la democracia. Que como salga lo mismo y volvamos a vivir el día de la marmota con la ronda de negociaciones y otra nueva convocatoria, más que una fiesta va a ser una rave. Porque se vuelven a presentar los mismos candidatos. Se ve que ellos han pensado que es que los equivocados somos nosotros y nos dan una nueva oportunidad de volver a votar lo mismo. Porque, en serio: ¿Alguien piensa cambiar su voto? ¿Alguien ha dicho “¡Coño, es verdad. Estaba equivocado. No voy a votar a Garzón, voy a votar a Rajoy y que esté cuatro años más mirando para otro lado!”?.

serie favorita 5

Fiesta rave

      La única novedad es que a Ciudadanos le hemos visto el plumero y que Izquierda Unida y Podemos van a presentarse en coalición. Unidos Podemos es el nombre que han elegido. ¿Ya ha salido alguien a protestar porque no se llaman “Unidos y unidas podemos y podemas”? ¿No? Vamos a poner un cronómetro en el blog para ver cuánto tardan.

      Yo, por si acaso, propongo otras opciones: Izquierdos Podemos, Podemos Unirnos, Izquierdemos, Izquierda Unida y Posible, Podemos Izquierdar la Unidad, Unamos el Poder Izquierdado… ¡Paradme!

serie favorita 6

Rosa Díez y Toni Cantó

      Eso sí, echo un poco de menos a Rosa Díez. No se por qué, me la imagino internada en una institución mental, gritando como una loca “soy la legítima presidenta de España” y las enfermeras cambiando de canal cuando empiezan las noticias, dándole una pastillita. Y Toni Cantó visitándola los primeros domingos de mes, llevándole bombones de trankimazin, diciéndole que todo está bien, que él se encarga, que UpyD va de coña y que de ésta lo petan. Y en la puerta le espera Albert Rivera, que le guiña un ojo cuando a la salida le sonríe desde la puerta.

serie favorita 8

Albert Rivera guiñando

Mercado Central de Valencia

MERCADO CENTRAL VALENCIA 1

       El Mercado Central de Valencia es uno de los centros de interés turístico más importantes de Valencia. Pero no sólo eso. Se trata, sin duda, de uno de los centros neurálgicos en la actividad diaria de la ciudad.

SI PREFIERES LA ENTRADA EN VALENCIANO, PINCHA AQUÍ.

       Os propongo, a modo de juego, que imaginéis qué sitio de Valencia escogeríais visitar si sólo tuvieseis una hora para hacerlo. ¿Ya? En Valencia hay mucho para escoger. Algunos estaréis pensando en las Torres de Serranos, en la Playa de La Malvarrosa, en el cauce del río Turia, la Plaza de la Virgen, el casco antiguo, la Plaza Redonda, La Lonja y muchos más sitios.MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 2       Valencia es una ciudad acogedora que se deja conocer paseando, sin prisas, con ojos de mirar tranquilos.Mercat Central de Valencia 3        Si fuera yo el que escogiera un lugar entre todos los posibles lo tendría clarísimo: el Mercado Central de Valencia.

MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 4       La arquitectura modernista es un regalo para los ojos y todos los sentidos. El ambiente que se genera en su interior es muy especial. La luz tamizada por sus vidrieras, los anchos pasillos, la imponente altura, la perfección de su estructura nos dan la sensación de estar en un lugar importante, un templo de mercaderes gastronómicos, una gran nave espacial más allá del tiempo y el espacio.MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 5       El Mercado Central de Valencia ofrece al visitante una inmejorable oferta gastronómica, puede que la mejor de la ciudad. MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 6MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 7       Pero también es un espacio utilizado para actividades lúdicas y culturales. Hace poco, sin ir más lejos, me encontré con el gran actor Francesc Anyó recitando versos de Vicent Andrés Estellés entre sus paradas, para sorpresa y regocijo de propios y extraños.

Res no m’agrada tant
com enramar-me d’oli cru
el pimentó torrat, tallat en tires.

Cante, llavors, distret, raone amb l’oli cru,

amb els productes de la terra…

Mercat Central de Valencia 8

       Pero lo mejor es comprobarlo por uno mismo. Dejar que los pasos se desvíen hacia este lugar de vez en cuando es como tomar vitaminas para los ojos, caricias para los sentidos y energía para la mente.MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 9

Algunas direcciones de interés:

Wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Mercado_Central_de_Valencia

El Mercado Central de Valencia desde el aire: https://www.youtube.com/watch?v=O_JgPxy4oQs

La web propia del Mercado Central de Valencia: https://www.mercadocentralvalencia.es/

 

Mercat Central de València

Mercat Central de Valencia

       El Mercat Central és un dels centres d’interés turístic més importants de València. Però, no és tan sols això. Es tracta, sens dubte, d’un dels centres neuràlgics en l’activitat diària de la ciutat.

SI PREFEREIXES L’ENTRADA EN CASTELLÀ, PUNXA ACÍ

      Us propose, a mode de joc, que imagineu quin lloc de València visitaríeu si solament tinguéreu una hora per fer-ho. Ja? A València hi ha molt on triar. Alguns estareu pensant en les Torres de Serrans, en la platja de la Malva-roda, en el llit del riu Túria, en la Plaça de la Mare de Déu, en el centre històric, en la Plaça Redona, en la Llotja o en molts més llocs.
MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 2       València és una ciutat acollidora que es deixa conéixer passejant-la, sense presses, amb ulls de mirar tranquils.Mercat Central de Valencia 3        Si fóra jo qui triara un lloc entre tots els possibles, ho tindria molt clar: el Mercat Central de València.

MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 4       L’arquitectura modernista és un regal per a la vista i per a tots els sentits. L’ambient que es genera al seu interior és molt especial. La llum tamisada per les seues vidrieres, els amples corredors, l’altura imponent, la perfecció de la seua estructura ens fa la sensació d’estar en un lloc important, un temple de mercaders gastronòmics, una gran nau espacial més enllà del temps i de l’espai.
MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 5       El Mercat Central de València ofereix al visitant una oferta gastronòmica immillorable, potser, la millor de la ciutat.MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 6MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 7       Però, també és un espai utilitzat per a activitats lúdiques i culturals. Fa poc de temps, em vaig trobar el gran actor Francesc Anyó que recitava versos de Vicent Andrés Estellés entre les seues parades, per a sorpresa i gaudi de tothom.

Res no m’agrada tant
com enramar-me d’oli cru
el pimentó torrat, tallat en tires.

Cante, llavors, distret, raone amb l’oli cru,

amb els productes de la terra…

Mercat Central de Valencia 8       Però, el millor és comprovar-ho per un mateix. Deixar que els passos es desvien cap aquest lloc, de tant en tant, és com prendre vitamines per als ulls, deixar-se acaronar els sentits; energia per a la ment.MERCADO CENTRAL DE VALENCIA 9

Algunes adreces d’interés:

Viquipèdia: https://ca.wikipedia.org/wiki/Mercat_Central_(Val%C3%A8ncia)

El Mercat Central de València des de l’aire: https://www.youtube.com/watch?v=O_JgPxy4oQs

La web del Mercat Central de València: https://www.mercadocentralvalencia.es/

 

Un diumenge qualsevol

diumenge qualsevol 1      Un diumenge qualsevol

    Un diumenge qualsevol m’alce i ha eixit el sol, fa bon oratge i decidisc anar-me’n a passejar la ciutat. Relaxadament. Fruint del dia i del moment. Tranquil·lament… Tranquil·lament?

     De sobte, em trobe un rebombori de gent abillada amb banderoles, pancartes, megàfons, globus, música, xiulets…

diumenge qualsevol 2diumenge qualsevol 3

     Ara que ho pense… Diumenge, 1 de maig, la festa del Treball.diumenge qualsevol 4

     Hui és eixe dia de l’any en què els sindicats ixen al carrer, com les andes dels sants que només ixen en processó el dia de la festa major i la resta de l’any romanen en silenci a l’interior dels seus temples.

diumenge qualsevol 4

Batucada jove

diumenge qualsevol 6

Una gran republicana

     Deixe enrere la manifestació i continue la meua passejada, travesse l’albereda i arribe als jardins de Vivers, a la Fira del Llibre, enguany, la 51a edició.diumenge qualsevol 7

     L’ambient festiu és molt diferent de l’anterior, tot i que hi ha un cert paral·lelisme: els llibres ixen de les llibreries, de les seues prestatgeries i s’exposen a l’aire lliure en la seua festa anual.

     L’ambient és espectacular i la programació, també. Hi ha entrevistes, animacions infantils, contacontes, autors que signen els seus llibres en estands diferents, concerts…

diumenge qualsevol 13

Núria Cadenes, “Tota la veritat”, a la caseta de Tres i Quatre

    Dins l’exposició “Refugi il·lustrat” actuen Borja Penalba i Mireia Vives, que interpreten temes de “L’amor fora del mapa” de Roc Casagran i l’editorial Sembra llibres.diumenge qualsevol 14diumenge qualsevol 15

     I a l’exterior, sonen les notes de “La masereta” i moltes cançonetes més de Dani Miquel en el concert “Per molts anys!”.

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     De tornada, encara em topete, de nou, amb un grup de manifestants que, separats de la resta, fan els seus propis parlaments.diumenge qualsevol 11

    Mira, al remat no ha sigut un diumenge qualsevol. Tampoc massa tranquil, sinó diferent. Ha estat molt mogut, acolorit i profitós. He gaudit del bon oratge, de la festa i la cultura.

   I per acabar d’arredonir aquest primer de maig, també Dia de la Mare, dinarot a l’Albufera. Mare meua!diumenge qualsevol 12

Jordi Pla, herramienta fotográfica

herramienta fotográfica 1      Jordi Pla, herramienta fotográfica

      Para entender la figura de Jordi Pla en el mundo de la fotografía es fundamental saber que el teatro valenciano le debe su visión apasionada, su mirada crítica y, por lo tanto, la imagen que de él nos hacemos muchos de los espectadores que hemos sido cautivados por las fotos de sus carteles y sus reportajes. Jordi Pla es la herramienta fotográfica del teatro valenciano, y en esa relación ha surgido una manera especial de entender los espectáculos, de presentar las producciones. Jordi entiende el Mundo a través de su cámara y nos lo presenta sugerente, fantástico y bello.

     Nombre completo, fecha de nacimiento y lugar

    Me llamo Jordi Pla Mellado, nací el 12 de enero de 1964 en Valencia. Actualmente también resido aquí.

     ¿Quién es Jordi Pla, en realidad?

    Jordi Pla es un personaje de ficción que ha ido creando la gente de la profesión teatral valenciana. Ni si quiera soy Jordi. En mi DNI pone Jorge Pla. El auténtico es Jorge. Jordi es un personaje que da imagen de mucha seguridad, profesionalidad, aunque es muy poco seguro de sí mismo y Jorge es un “mindunguis”.


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Yolanda: Retrato. Primer plano. La persona es tan importante como el entorno. He sabido integrar la figura humana con la naturaleza.


     ¿Qué significa para ti la fotografía, Jordi?

     La fotografía es la herramienta que yo elegí de jovencito para poder entender el mundo. Sobre todo, la fotografía de teatro. No entendía qué pasaba con el amor, los celos, la envidia, la amistad…, se me iba de las manos. Y el teatro me ayudó a entenderlo. Fotografiaba un Shakespeare y entendía qué eran los celos, fotografiaba un Pinter y entendía lo que era la rabia. Así, poco a poco, entendí el mundo desde la ficción.


UN HOMBRE, OTRO HOMBRE

Un hombre, otro hombre: Foto de Paco Zarzoso, actor y autor teatral valenciano de una obra titulada “Un hombre, otro hombre”, de la cual surgió la compañía de teatro Hongaresa teatre y con la que he trabajado 20 años seguidos.


     ¿Y qué quieres contar con la fotografía?

    No quiero contar nada realmente, yo trabajo por encargo. Quiero otorgar belleza, para mí eso es un deber. En un mundo bastante feote, la belleza es una especie de tabla de salvación. No me conformo con que las fotos se vean bien, sino que estéticamente sean contundentes. Para mí, eso es lo más importante.


herramienta fotográfica 4

Peter Pan: Fotografía de danza que representa muy bien mi forma de trabajar. Trabajo encima del escenario y utilizo mucho el gran angular. Esta foto en concreto está hecha con un 28 mm y yo agachado, casi a la altura de la chica que está en el suelo, con lo cual haces que el personaje que vuela, vuele mucho más.


Defínete como fotógrafo

Como fotógrafo soy superdisciplinado. Toda la disciplina que no tengo en la vida cotidiana -aunque hay personas que digan lo contrario- la tengo en la fotografía. Soy pulcro, cumplidor, puntual, exigente conmigo mismo… Digamos que soy el personaje. En fotografía soy Jordi Pla; en la vida real, Jorge.


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L’altre: Representa una de mis mejores épocas en el teatro valenciano, los años que trabajé en Moma Teatre, en donde aprendí muchísimo con Carles Alfaro, una persona muy exigente, de las que te llevan al límite. Representa mi forma de trabajar, me gusta trabajar cinematográficamente, jugar con un primer plano enfocado y con un segundo plano desenfocado en el que tengas que intuir qué está pasando. El juego del enfoque y del desenfoque representa todo un misterio.


      ¿Blanco y negro o color?

      Empecé defendiendo el blanco y negro a muerte y luego descrubrí el color. Hoy en día, aunque la realidad me lleve, a veces, al blanco y negro, utilizo mucho más el color.

     ¿Retratista, paisajista o …?

     Como paisajista soy lo peor, lo que se dice negado. La naturaleza se me da muy mal. Yo me considero, ante todo, retratista. Aunque, curiosamente, me gusta hacer bodegones, también.


herramienta fotográfica 6

Iris: Esta foto supuso mi despegue como fotógrafo profesional. Tenía veintipocos años y me presenté en el Festival Danza Valencia en 1992. Me dieron el carné de prensa, me dijeron que no me iban a pagar, que si les gustaban las fotos me las comprarían y me las compraron todas. A partir de ahí, mi nombre empezó a sonar y un año después estaba trabajando con casi todas las compañías de teatro de Valencia.


     ¿Cuál ha sido tu relación con el teatro valenciano?

    Yo llegué al teatro valenciano porque me gustaba una chica que era bailarina. (Ríe). Entonces empecé a ir al Principal a ver espectáculos de danza y descubrí a los Momix Dance de Nueva York que me fliparon y a partir de ahí me enganchó y empecé a ver no solo danza, sino también, teatro desde los 17 o 18 años. Y luego tuve la inmensa suerte de que Pedro Pablo Hernández, fotógrafo del teatro valenciano oficial, que falleció hace poco y del cual aprendí muchísimo, necesitaba un ayudante y le hablaron de mí. Más tarde, Pedro dejó la profesión, porque montó una empresa y empezaron a llamarme a mí, su ayudante. Por tanto, puedo decir que ha sido todo un tanto azaroso. No lo busqué, el azar o el teatro me encontró. Fui muy afortunado.


herramienta fotográfica 7

India: Esta foto está hecha dentro de una chabola de barro con una luz que entra por un ventanuco que hay a la derecha de la niña y por otro que hay detrás de ella. La luz era mínima. Es una foto que, probablemente, esté tirada a 1/15 o a 1/8 o algo así, con un pulso al límite, apoyado sobre la pared de barro y pidiendo que esa niña no dejara de mirar dentro del objetivo. El tono rojizo lo da la piel de la niña, pero también, el rebote de la luz en las paredes de barro. Técnicamente es una foto difícil de conseguir, por lo que me siento muy orgulloso del resultado. El foco está en los ojos y la punta de la nariz y el velo de detrás ya está desenfocado. El foco aquí puede tener milímetros. Con esos dos ojos que son como espejos y en sus pupilas me veo yo reflejado.


    Háblame de tu aventura como dramaturgo.

   Como escritor, he disfrutado como un cerdo revolcado en lodo, porque me gusta estar solo, soy una persona, básicamente, solitaria, a mí escribir no me cuesta. Un día, hablando con Paco Zarzoso, me pregunta: – ¿Cuánto te ha costado escribir “Hecatombe”? Y le contesté: – Quince días. Y me respondió: – Joder, qué cabrón, a mí me cuesta de media seis meses.

Hecatombe-cartelPara mí es fácil escribir, porque me es fácil la soledad y escribir es un ejercicio de soledad. Luego, el proceso de poner en escena es mucho más complicado, hay que llegar a acuerdos en equipo y a mí eso me cuesta. Yo quería dirigir “Hecatombe”, pero a los pocos días me di cuenta de que era incapaz de hacerlo, se me iba de las manos. Al final, fue una dirección colectiva con los actores. Repetiré como escritor, como director, lo dudo. Tampoco como productor, aunque ahora mismo, tengo dos obras más escritas.

      ¿Fotografía analógica o digital?

     Pues, mira, de cabeza, fotografía digital. La fotografía digital ha cambiado la vida de los fotógrafos para bien y para mal. Me explico. Para bien, por su calidad y resolución, porque ganas mucho en tiempo. A mí, un revelado en blanco y negro de 40 fotos me costaba una semana y ahora, con la tecnología digital lo hago en una tarde. Ganar tiempo para mí es un valor a tener en cuenta. Lo malo, que todo el mundo es fotógrafo hoy en día. El Iphone, por ejemplo, hace unas fotos acojonantes. Yo siempre digo: ¿Queréis saber por qué hoy todo el mundo es fotógrafo? Pues, mirad el tiempo metereológico en el telediario: “Nos mandan una foto de Burgos…” ¡Y resulta que Pepe Perez ha hecho una foto de portada del Nathional Geographic! Y ese Pepe Perez es un camionero que pasaba por el puerto de Pajares y tenía un Iphone. Ya no hace falta el fotógrafo, el profesional de la fotografía, porque la tecnología es muy inteligente y ya nos ha superado. Así que con un poquito de mirada acertada lo tienes. El papel del fotógrafo con su chaleco, con bolsillitos, los filtros y todo el fandango ya queda como de otro planeta, esto es historia. Esa es la parte negativa. La parte positiva, pues que el tiempo, la calidad, el disfrute, las posibilidades que te da el Photoshop -que hoy en día es lo que antes era el laboratorio, porque antes también tratábamos las fotos y quitábamos sombritas y arruguitas, pero de forma artesanal, que nadie se engañe.


herramienta fotográfica 8

Hoja seca núm. 7: Forma parte de una colección inmensa de flores y hojas secas. Una enfermedad me obligó a no salir de casa en un año y eso me condujo a fotografiar bodegones. Así descubrí que las hojas que caían de las plantas tenían vida propia y empecé a jugar con la luz natural que entraba por la ventana.


     ¿Cómo son tus ojos de mirar, Jordi?

   Mis ojos de mirar son honestos. Me considero una persona muy honesta, sinceramente, y eso me ha acarreado algunas dificultades con algunas personas; ya que la honestidad no siempre está muy bien valorada.

Gracias por la entrevista, Jordi. Desde Los ojos de mirar seguiremos admirando tus fotografías siempre.