Humordaza

 HUMOR 28

¿Tiene límites el humor? En España sí, y se llaman Ley Mordaza y Justicia. ¿Por qué los tribunales no se preocupan de verdaderos delitos como la corrupción o la violencia de género? ¿Por qué condenar algo tan subjetivo como el ingenio, la gracia o la ironía? Y lo más importante, ¿dónde queda la libertad de expresión?

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Revista Saó (núm. 426, mes de maig)

        La “ley mordaza” o Ley de Seguridad Ciudadana de 2015 afecta de forma grave a diversos derechos fundamentales, entre ellos, la intimidad o la libertad personal.  Pero, no se trata de un caso aislado, ya que tiene su precedente en la derogada ley Corcuera, más conocida como “ley de la patada en la puerta” de 1992.

«El humor es la capacidad de ver cualquier situación desde otro prisma. La libertad de expresión no tiene límites, solo los que a cada uno le indica el sentido común». Juli Sanchis, Harca, humorista gráfico

 

    Desde hace un tiempo estamos asistiendo casi a diario a casos de esos de llevarse las manos a la cabeza. Los más sonados han sido el del vocalista del grupo musical Def con dos, el del rapero Valtonyic y el de la tuitera Cassandra Vera, condenados por delitos de enaltecimiento del terrorismo.

    El tipo delictivo de humillación a las víctimas del terrorismo se introdujo en el Código Penal en el año 2000. En esa época, aunque ya existía Internet, todavía no estaba operativa la Web 2.0. De hecho, la versión en castellano de Twitter es de 2009 y no se sabía el alcance que esto conllevaría (tuits, retuits, favs, etc.). Y en cuanto al delito en sí, debido a su configuración, era previsible que colisionara fácilmente con la libertad de expresión.

Humor2     Para Pablo Tilox, «la única diferencia entre lo que dices en un bar y lo que dices en Twitter no es el contenido, sino la cantidad de gente que puede acceder a él».

     En el caso Cassandra, por ejemplo, si ponemos en contexto los mensajes que han provocado la condena, cuesta justificar el fallo. ¿Cárcel por un chiste? ¡Venga ya! Cuesta justificar hasta que puedas llegar a pisar un juzgado por tu sentido del humor, que será mejor o peor, pero nunca punible. Y no solo es la pena y la multa, ¡ojo!, es la situación y todas sus consecuencias.

    Si en un futuro los jueces interpretan la norma “en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas…” (art. 3.1 Código Civil), posiblemente, todo este sinsentido no se considerará delito.

    Hablando de contexto, Nico Campos, presidente de AGAG (Asociación Sindical Galega de Guionistas), en una mesa redonda titulada “Reflexiones sobre el (ab)uso de la censura”, explicaba que le gustaría saber decir qué es el humor, porque, últimamente, todo el mundo sabe lo que no es. ¿Todo vale en el humor? Por supuesto que sí. Y la palabra “contexto” es lo verdaderament importante, porque nadie manda el mismo mensaje a todos los grupos de Whatsapp, ni comenta las mismas cosas en el trabajo, en la familia o en un velatorio. Además, el humor debe ir siempre contra los de arriba. Si se enfoca cara abajo es un abuso. Pero, claro, arriba o abajo siempre van dentro del contexto. Y así llegamos a lo políticamente correcto, a lo de no ofender a nadie. Lo que pasa es que el humor siempre va a ofender a alguien. Siempre. Aunque no tienes por qué verlo, nadie te obliga.

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El humor siempre ofenderá a alguien. Siempre que no vayas supersexy con el bañador de Borat…

   En otro orden de cosas, para leer los tuits de Cassandra o de César Strawberry tenías que conocer la existencia de Twitter, ir a sus perfiles y buscar un buen rato hasta que aparecieran de una vez (es lo que se conoce como Operación Araña). Ir a buscar lo que no te gusta es como ir a una fiesta de intercambio de parejas a escuchar música.

   Estamos en un momento muy crítico para el humor, y en buena medida, “gracias” a las redes sociales, porque se está descontextualizando al emisor del mensaje.

La libertad de expresión es como la democracia, podemos odiar sus resultados, pero acotarla es peor.

    Otro tuitero de éxito, que está en todos los “fregaos”, Bob Estropajo, comenta lo siguiente: ¿Por qué le interesa al gobierno poder controlar las redes? Sencillamente, porque no tienen el control sobre ellas y son, quizás, lo que más daño les está haciendo en los últimos tiempos desde el 15M.  Al no tener el control tienen que intentar: 1. Provocar miedo. La estrategia del miedo les funciona, medidas represivas contra la libertad de expresión. 2. Estigmatizar a los usuarios de redes sociales.  Hoy por hoy ya habrá quien considere que los tuiteros son delincuentes y de esa forma consiguen acorralar aún más a los que ejercemos tal actividad.humordaza4

       El cantautor valenciano Andreu Valor nos dice que: El control sobre nuestras vidas, sobre nuestros pensamientos, es una práctica que los sistemas judiciales de los estados “democráticos” usan constantemente. No solo limitan nuestra libertad, sino que se creen con derecho a condicionárnosla y lo llevan a cabo sin ninguna clase de ética. La libertad de expresión no puede sufrir censura. Desde la música y otros sectores se clama hace mucho tiempo y se lucha contra esta opresión. Situaciones que en pleno siglo XXI me parecen insólitas y que se calmarían si la justicia fuera justa. La actual no me la creo. Por ello, la voz tiene que seguir siendo libre, sin miedo, porque lo único a que aspira quien grita fuerte es a la auténtica libertad.

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  Xaquín Marín Formoso, humorista gráfico, en una entrevista concedida al escritor Ramón Loureiro para La voz de Galicia, afirma que el humor no puede ser neutral, cuando hay tanta miseria, guerras e injusticia, el humorista tiene que tomar partido. Además, añade, que este es un buen momento para el humor, precisamente, porque hay dificultades y no se puede callar, tiene que servir para defender la libertad.

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La voz de Galicia, 02/05/2017

    Hace poco llamaron a declarar a dos de los presentadores del programa “El Intermedio” por un chiste sobre la cruz del Valle de los Caídos, denunciados por delitos de odio y contra los sentimientos religiosos.

    El sistema judicial persigue, no solo a cantantes o humoristas, sino también a profesores universitarios. El profesor de Derecho Constitucional de la Universitat Pompeu Fabra, López Bofill, fue citado a declarar, en calidad de investigado, por unos tuits en su cuenta personal de Twitter.

  Por lo visto, parece que  regresamos al pasado,  al esperpento, a la represión.  “¡Españoles, el TOP ha vuelto!”


    Si queréis saber más de los protagonistas del artículo o sobre redes, en general, seguidle la pista a @menorquetres:

7 pensamientos en “Humordaza

  1. Moltes gràcies, Robert! M’alegra molt que l’article t’haja agradat.
    I tens raó, tal com em dius a FB, és un tema important i no podem permetre cap atac més a la nostra llibertat d’expressió.

  2. Està molt bé l’article. Un bon repàs per fets que, en conjunt, mostren la nova faceta repressora de l’Estat espanyol. Al País Basc ja coneixen fa anys aquest tipus d’acció criminalitzadora. Trobe que té a veure amb que hem entrat en una fase de destrucció progressiva de l’Estat del benestar, on hi haurà (ja n’hi ha) major resposta social (l’aparició de Podemos és un símptoma). Cal mantenir la població atemorida.

  3. Gràcies pel teu comentari, Vicent.
    Sí, volen combatre l’estat del benestar amb por, ja que la web 2.0 és un mitjà que no tenen del tot controlat. Però, com a ciutadans, no podem consentir-ho. Tenim tot el dret a expressar-nos lliurement i així ho hem de fer.

  4. Cal anar sumant veus de denúncia amb relació amb les limitacions a la llibertat d’expressió. Aquest article és una bona manera de deixar palès el desacord que una gran part de la societat té a la implantació d’un Estat autoritari, tot i anomenar-se democràtic. Molt bon article!!

  5. Totalment d’acord amb tu, Vidal. Vivim en una pseudodemocràcia i en la web 2.0, quasi en un estat policial, de control i de limitació a la llibertat d’expressió. Es tracta de perseguir i criminalitzar tot allò que els molesta, però solament en una direcció. Com diria Forges, País…

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