Jaime Pujol, lo importante es vivir

lo importante es vivir 1Jaime Pujol, lo importante es vivir

Jaime es una persona con múltiples inquietudes, poliédrico personaje de pasiones diferentes. Es difícil enmarcarlo en una sola actividad, aunque fácil verlo en un ámbito: la creatividad dramática. Acompaña su vida un halo de juventud y energía positiva; uno no sabe qué fue primero, si el Jaime optimista o el positivo Jaime, el joven Jaime o la juventud de Jaime. Será por eso que todo lo que toca o imagina es resultado de ideas limpias, mundos no transitados por nadie antes, espacios propios de reflexión madura pero no contaminada.

Hoy levanto mi copa por ti, Jaime, con el zumo de las naranjas de tu huerto, a tu salud, porque los dos sabemos que lo importante es vivir y disfrutar con lo que hacemos. Y poco más. ¡Y nada menos!

     Nombre completo, fecha de nacimiento, lugar…

    Me llamo Jaime Pujol Reinés, nací el 6 de noviembre de 1961 en Palma de Mallorca. Llegué a Valencia con 18 años y, prácticamente, soy valenciano.

    Hago un inciso sobre mi primer apellido. Lo pronuncio con jota castellana, porque aquí no suena como en Mallorca, no existe esa sonoridad. De hecho, la primera vez que dijeron mi nombre, fue en un organismo oficial, creo que cuando fui a hacerme el pasaporte, y me llamaron Chaume Puchol, con el acento de aquí, l’apitxat. A partir de ahí, preferí decir mi apellido con jota, porque me lo han escrito de todas las maneras, desde Puchol a Puyol, pasando hasta por Puzol (ríe).

     ¿Quién es Jaime, en realidad?

    Jaime ha sido un proceso vital, en realidad. Ha habido muchos “jaimes” en mi vida, pero ahora mismo, me veo una persona sencilla. A partir de un momento determinado de mi vida he llegado al convencimiento de que lo único que realmente me importa es vivir, intentar gozar de las cosas de la vida y no obsesionarme con el trabajo, ni con otras cosas. Yo siempre digo que hace muchísimo tiempo que debería haberme jubilado. Al contrario que mi padre, que cuando le tocó jubilarse dijo: “¡qué pena que no pueda seguir trabajando!”. Hay gente que vive para trabajar. Yo trabajo para vivir. Amo mi trabajo, pero no solo el específico de actor, sino este ámbito que es el de la interpretación, el teatro o el audiovisual, hay un montón de rincones en los que puedo tener cabida.


lo importante es vivir 3

Foto de book de Jaime


    Autor dramático, actor, director, pedagogo teatral…, eres insaciable e incansable, Jaime. Cuéntame cómo te apañas para compaginarlo todo. Y cuál es tu área favorita.

    Si tuviera que elegir una lo tendría complicado. Yo pondría en mi tarjeta de presentación, actor; aunque no es con lo que me siento más identificado. Me apasiona la interpretación, lo que pasa es que el estado de interpretación ideal se produce en muy pocas ocasiones y hay muchos peajes y cuestiones ajenas a lo que es la esencia del actor. Por ello, a veces, me siento mucho más cómodo en la escritura, porque no tienes esos condicionantes, la creatividad está full, a tope. lo importante es vivir 4También tengo que decir que soy bastante perezoso y he encontrado en Diego Braguinsky un entente muy bueno de creatividad donde nos jaleamos y ya hemos escrito juntos bastantes obras últimamente. Me siento cómodo en ese tándem, porque nos damos fuerza el uno al otro. Escribimos “Muerto en el acto” y ahora, en abril, estrenamos “Mecbeth”, en la que le hemos dado la vuelta a “Macbeth”. Es un proyecto que tenía hace tiempo, es un homenaje a la obra desde el otro lado con un humor muy Monthy Phyton, muy divertida.

    La faceta por la que más se te conoce, o la que más popularidad te ha dado ha sido la de actor en televisión. ¿Cómo ha sido tu carrera? ¿Qué momento recuerdas como clave dentro de ella? ¿Cuál ha sido tu mejor experiencia como actor?


lo importante es vivir 2Foto de “Romeo y Julieta” dirigido por Edward Wilson


   Siempre digo que profesionalmente tengo dos trabajos que considero una catapulta profesional e, incluso, emocional, muy importantes: el “Romeo y Julieta” que hice con Edward Wilson con 23 o 24 años, y que me abrió la puerta a la dirección escénica, porque a posteriori trabajé con él como ayudante de producción. De alguna manera, me hizo madurar como actor. Y luego, como no, mi trabajo en “El comisario”, pero no por el hecho de que fueran diez años y que, a partir de ahí, mi carrera da un vuelco y se me abren más puertas a más proyectos, sino como experiencia vital fue realmente extraordinaria. Ahí es cuando yo digo “¡qué maravilloso es poder desarrollar tu trabajo de actor tal y como tú habías imaginado!”. Eso me ocurrió en “El comisario”, poder interpretar un personaje totalmente distinto a como realmente eres tú, poder elaborarlo y darle una trayectoria vital. ¡10 años! Crecí, humanamente, con el personaje. Y es que formas parte de una gran familia y adquieres una seguridad extraordinaria. De verdad que se aprende muchísimo.

   También es cierto que esa seguridad la pierdes en cuanto acabas, porque esta profesión tiene estas cosas, cuando tienes que hacer otro trabajo es como una vuelta a empezar. Y te preguntas: “¿Por qué tengo que volver a pasar por esto?”. De repente, todo se desmorona y surge la inseguridad más absoluta, el vacío, vuelven los lapsus, los temores, los miedos. El ritmo es trepidante y lo que te salva es llevar a tus espaldas 30 años. Ves personas que llegan a esas series sin esta experiencia y se hunden. El mundo del actor es un peaje injusto.

   ¿Qué opinas del momento cultural que se está viviendo en España en la actualidad? ¿Hacia dónde crees que vamos?

      Yo creo que la cultura en este país está en un punto de “sálvese quien pueda” desde hace muchísimos años, diría desde que tengo uso de razón; porque falla en la base, en la educación, en el fomento de la educación. La suerte de vivir un período no muy largo de mi vida en Inglaterra me dio la oportunidad de ver a chavales de ocho años como leían de motu proprio a Shakespeare, como recitaban, como esas familias de clase obrera hacían una pequeña provisión de fondos mensual para poder ir al teatro… Es otra escala de valores, es un respeto desde los cimientos. Empezar la casa por el tejado no tiene mucho sentido. Y lo que está haciendo mal este gobierno es, precisamente, ir cortando de raíz e ir quitando todas esas asignaturas ligadas a la cultura en los centros de estudio. Es una vergüenza, porque, al final, te preguntas ¿cómo se llega a la cultura? ¿A través de qué? Y no te hablo de la ley de mecenazgo, porque esta no tiene importancia si no existe, previamente, una educación cultural.

    Recomiéndame una película, Jaime.

   Así, de repente, y aunque no la considero una obra maestra, mil veces viene a mi mente, “Blade Runner”. Para mí, sintetiza muchas cosas, hay una filosofía de vida en esa película, aparte de plásticamente, lo que supuso en su momento. A mí es una película que, todavía, me sigue emocionando, me hace llorar, siempre se me cae la lagrimita.

    ¿Cuáles son tus proyectos futuros? ¿En qué estás trabajando ahora?

   Acabamos de estrenar “Mecbeth” en el teatro Rialto, el 31 de marzo y estaremos un mes. He escrito el texto junto a Diego Braguinsky. Y, también, estoy intentando terminar una nueva obra que se llama “Música en la cabeza”, pero no habrá soul, sino locura. Me muevo mucho en el mundo de la falsa apariencia, me gusta mucho el juego, desde el punto de vista teatral y cinematográfico. Me gusta, como espectador, que jueguen conmigo, estar activo, descubrir lo que realmente está ocurriendo. Y estamos terminando, también, hemos entregado ahora el primer guión de la versión cinematográfica de “Continuidad de los parques” junto con Sergio Villanueva y con una productora de Valencia, muy interesada en llevar a cabo el proyecto.

    ¿Cómo son tus ojos de mirar?

    Pues, son muy simples ya (ríe). Procuro mirar las cosas como son y que venga lo que venga.

Algunos enlaces sobre Jaime que te pueden interesar:

https://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_Pujol

http://www.jaimepujol.com/

http://www.imdb.com/name/nm1001723/

http://www.biografias.es/famosos/jaime-pujol.html

Iaia Cárdenas, mirar miradas

miradas 6

Iaia Cárdenas, mirar miradas. Iaia Cárdenas es una mujer polifacética, artista, fotógrafa, escritora, creadora… Hay en su mirada muchas miradas que buscan, que escudriñan, que reflexionan en cada parpadeo. Hay en su vida muchas vidas que se pintan, se colorean, fluyen y asoman al mundo como tonos y caricias a los ojos. Su mano deja hacer a la inspiración el trabajo complejo, hacer sencilla la evidencia; recordar que en este mundo no hay más que mirar para ver.

   Nombre completo, fecha de nacimiento, lugar. Lugar de residencia actual.

   Soy Iaia Cárdenas. Me llamo María Marta, pero desde que nací, el 26 de noviembre del 70, me dicen Iaia. Soy argentina, de Necochea, una cuidad en la costa atlántica y vivo en Valencia desde el 99.

   ¿Quién es Iaia en realidad?

   Soy lo que soy en cada momento. La vida cambia y yo estoy abierta a esos cambios. No me gusta etiquetarme. Espero no vender ser más, ni sentirme menos de lo que soy. En esta época de escaparates virtuales, hay que pelear por ser simplemente real.


miradas 1

BRUMA PIRENAICA

      En esta foto experimento con la fotografía abstracta, pero llevándola más hacia lo pictórico, intentando que la foto parezca un lienzo. Me gusta crear atmósferas, investigar con las texturas. Y la bruma pirenaica es la mejor aliada para ello.


   ¿Qué significa para ti la fotografía?

   La fotografía para mí es una herramienta vital. Fue MI herramienta en el momento de descubrirla, ahora forma parte de un conjunto. Fue la puerta de entrada al universo teatral. Es mi compañera de viajes. Mi muleta en la memoria. En un mundo tan globalizado, me ayuda a concentrarme en las pequeñas cosas. Tener una herramienta que te permita poner el ojo sólo en una cosa, hoy es un privilegio. La fotografía es un momento único e irrepetible. Para mí, es un reflejo de la mejor forma de vivir la vida.


mar2

MAR ISLANDÉS

      Islandia me cautiva. Toda ella. Tan joven. Tan indomable. Tan fuerte. Tan majestuosa. Un lugar terriblemente estimulante para la fotografía. Sobre todo para lo que llamo, sin saber si es así como debería llamarla, fotografía abstracta. Islandia es color, texturas, atmósferas, pérdida de control. Hielo, azufre, basalto, arena volcánica y furia en el mar. En esta serie que consta de unas 10 fotografías dejo que sea el mar el que pinta cada imagen. No son los detalles los protagonistas, sino el color, la forma, las curvas y las texturas que origina.


   ¿Qué quieres contar con ella, con la fotografía?

   Depende del momento, del entorno, del contexto. Una emoción, una historia, un suceso, una composición, un color o su ausencia. Creo que no siempre ves las cosas de la misma manera, con la misma lente, entonces no siempre fotografías con la misma intención. La intención te viene dada por lo que ves. Obviamente hay lugares, personas, colores que te estimulan mucho más. No soy una adicta a la fotografía. Nos encontramos y nos desencontramos todo el tiempo. Sobre todo desde que, “gracias” a la crisis, ya no podemos hacer grandes viajes. Viajar y conocer otras realidades es lo más estimulante para mí. Descubro y me descubro. España no es un lugar que me motive especialmente para la fotografía. Pero ahí está el teatro para hacerme disfrutar y viajar sin moverme. El teatro me mantiene conectada a la fotografía. Y los books para actores. Es algo que disfruto muchísimo.


miradas 3

RETRATO. NIÑO DE ARENA

     Si ya ha sido difícil elegir cinco fotos, elegir un retrato ha sido de lo más complicado. Al final, me quedo con este niño de Mauritania. Una mirada castigada por la arena y el sol. Por la miseria y el olvido. Mauritania fue un viaje muy especial para mí. Un viaje con la cámara como única compañía. Un viaje a un lugar ausente en los catálogos de viajes de ensueño. Un viaje al desierto, la soledad, la ausencia, el abandono. Y, de repente, surgen estos niños que luchan con una naturaleza tan despiadada, y, en silencio, con una sonrisa en los labios, te hacen replantear el significado de cada una de esas palabras.


   Defínete como fotógrafa

   Uf, ¡qué cosa tan difícil!. Ya te he dicho que soy bastante reacia a las definiciones. Podría cambiarlas mientras escribo estas palabras. Aunque he hecho algunos cursos y talleres de fotografía en Buenos Aires y en Valencia, me siento básicamente autodidacta. Una vez obtenidos los conocimientos básicos, la fotografía es cosa de uno, del entorno en el que te mueves, de la realidad que te rodea, de las cosas que te interesan y la posibilidad de llegar a ellas. Me encantaría poder hacer fotos en Marte, pero de momento me conformo con Islandia. Creo que soy un tipo de fotógrafa, según el momento y el objeto a fotografiar. Amo los retratos. Mirar las miradas. Cuando viajo, los retratos son para mí una especie de obsesión. Pero, también, la fotografía pictórica, donde una foto es un lienzo en el que buscar texturas, matices, composiciones. Creo que soy buena en captar las emociones en una escena de teatro. Busco intensamente fotografiar el personaje y sus emociones, y alejarme lo más posible del actor… Y, como buena argentina, creo que hay mucho de psicología en cada foto. El tema es saber si es mi psico o la del objeto a fotografiar lo que prevalece. En eso estoy…


adeu5

TEATRO. ADÉU ENCARA

Para mí es muy difícil elegir una foto de teatro. Son muchas y muy diferentes. Me he decidido por esta, porque pertenece a un texto mío que me ha dado muchas satisfacciones. “Adiós Todavía” obtiene el PREMI CIUTAT D’ALCOI en su versión en valenciano, el apoyo de IBERESCENA para montarla y exhibirla en Buenos Aires y su publicación en la edición de Teatro Autor Exprés de la Sgae. Una historia del más allá sobre seres del más acá. Una metáfora del eterno inmigrante. Esta foto muestra cómo Manuel (ÁLVARO BÁGUENA), el único completamente humano, es en realidad el alienígena dentro de una familia de otro planeta (XAVO GIMÉNEZ, LOLA LÓPEZ y MARCOS SPROSTON), abocada a un destino escrito en estrellas descompuestas.


   ¿Blanco y negro o color?

     Ambos. Según para qué.

   ¿Retratista, paisajista o…?

   Sigo sin poder definirme, pero si lo llevo al plano profesional, mi trabajo es, sobre todo, de fotografía teatral y de actores/actrices.

   Fotógrafa de actores y actrices, ¿cuáles son las claves especiales para retratar artistas?¿Cómo tiene que ser una buena foto de book?

   Con los books para actores me pasa algo similar que con las obras de teatro. En este caso hay una búsqueda más allá de la belleza y la naturalidad. Retratos naturales, sí, pero que muestren la fuerza que puedan tener encima de un escenario o frente a una cámara. Muchos actores son muy tímidos y se sienten inseguros sin el escudo de un personaje. En ese caso el trabajo está en transformar esa debilidad en una fortaleza. No soy de comerle la cabeza al actor/actriz. Prefiero que todo vaya dándose naturalmente. De la incomodidad también puede obtenerse muy buen material. Y con el transcurso de la sesión, ellos se relajan y se consiguen otras cosas. Todas válidas.


miradas 5

NEPAL

     Aquí la fotografía abstracta se fusiona con la documental intentando mostrar la dureza de un Nepal sometido a la pobreza y al control. No es el Nepal de las majestuosas montañas, ni el de los colores vivos, ni el de la sonrisa constante, ni las especies embriagadoras. Es el Nepal de las penurias (el 40% de su población vive bajo el umbral de la pobreza) y de la inestabilidad política.


   ¿Cómo son tus ojos de mirar, tus miradas? ¿Por qué?

   Son ojos curiosos intentando preservar la capacidad de sorpresa y mantenerse abiertos a las mil y una posibilidades de una imagen. Para fotografiar, para escribir o, simplemente, para sentarme a observar. Son ojos hambrientos de ver, incluso, en la oscuridad más absoluta.

Algunos enlaces interesantes para conocer mejor a Iaia Cárdenas:

http://creador-es.com/talento-creadores-iaia-cardenas/

http://aveet.eu/cardenas-iaia/

Imágenes en Google de Iaia Cárdenas

 

 

A propósito de Mr. Turner

PORTADA-MR-TURNERA propósito de Mr. Turner

La pintura y el cine están estrechamente relacionados, mucho más de lo que sus diferencias evidencian. La pintura nace con la propia humanidad. El cine, en cambio, tiene poco más de cien años, surgió como espectáculo de feria para convertirse más tarde en auténtica aportación del s. XX a la cultura universal. La pintura es por naturaleza estática, aunque en muchas ocasiones tenga vocación de dinamismo. El cine es imagen en movimiento, aunque existan directores que intenten convertir sus planos en auténticas obras pictóricas.

¿Qué tienen en común, más allá de ser lenguajes que apelan al alma humana? En ambos, el manejo de la luz, muchas veces artificial, constituye una parte esencial de la obra. Además, el encuadre que existe en la pintura desde sus orígenes es un elemento fundamental en los diferentes planos cinematográficos.

Lo cierto es que de las películas que se han hecho sobre el mundo de la pintura y de los pintores, muy pocas, al margen de su interés cinematográfico, han servido para comprender o disfrutar mejor de las artes plásticas.

La aproximación a la pintura desde el cine de Hollywood se hace, generalmente, a través de la vida azarosa del genio, ya sea Van Gogh y Cezanne en “El Loco del pelo rojo” (1956) de Vincente Minelli, ya se trate de Michelangelo Buonarroti en “El Tormento y el Éxtasis” (1965) de Carol Reed, ambas películas entretenidas, pero que poco nos aportan sobre el conocimiento de la obra de estos artistas. Nos muestran aventuras, dramas y pasiones con las licencias biográficas que haga falta. Recientemente, películas como “La Joven de la Perla” (2003) de Peter Webber, una virtuosa fotografía consigue convertir algunos de sus encuadres en auténticos cuadros de Vermeer. El director de fotografía, el portugués Eduardo Serra, se convierte en pintor, gracias a su manejo de la luz. Aún así, no deja de ser una hermosa e insustancial manera de acercarse a la obra del pintor holandés.

Dripping

Fotograma de “Pollock”

¿Existen películas cinematográficamente interesantes que nos permitan a la vez aprender sobre un pintor y su contexto? Mencionaré algunas que, desde mi punto de vista, cumplen ambos requisitos. Por ejemplo, “El contrato del dibujante” (1982) y “Ronda de Noche” (2007) del director británico Peter Greenway, que si bien en ocasiones resulta insoportablemente pretencioso, en su filmografía es perceptible la mirada de un realizador formado en las artes plásticas. También está aquella explosión de color, “Cuervos”, uno de los ocho fragmentos de los que consta “Sueños” (1990) de Akira Kurosawa, inmersión onírica del maestro japonés en la obra de Van Gogh. Dentro de los biopic destacaría: “Pollock” (2000) protagonizada y dirigida por Ed Harris, cinta en la que el actor norteamericano aparece pintando con la técnica del dripping (salpicaduras) que usaba el norteamericano y que Harris había conseguido imitar viendo documentales del pintor. Es uno de los pocos casos en los que la propia acción de pintar es una parte importante de la película.

Mr Turner

Fotograma de “Mr. Turner”

Acaba de estrenarse “Mr. Turner” de Mike Leigh, película británica basada en la vida del pintor Joseph Mallord William Turner, considerado por muchos como el más importante paisajista británico del s. XIX. Siguiendo la tradición británica, la película cuenta con una primorosa dirección artística y con una fotografía preciosista que recrea los tonos, las veladuras, los amarillos y los dorados de los cuadros de Turner. Las interpretaciones, tanto de Timothy Spall (Mr. Turner) como de todo el elenco son sobresalientes; cualquier secundario da sobradamente la talla. Sin embargo, una de las cosas que más incomodan de la película es la tosquedad y rudeza con la que Spall encarna a J.M.W Turner. Se muestra al pintor como un ser físicamente desagradable, procaz, primitivo en ocasiones, algo que contrasta con el estiramiento victoriano, propio de otros personajes aristocráticos que aparecen en la película, como John Ruskin, reflejado como un petimetre insoportable y redicho. Parece que a Leigh se le ha ido la mano en este punto, que el Turner real, era una persona más afable. Además, “Mr. Turner” es una película larga, de 2 horas y media, que en algunos momentos decae en su interés.

Volviendo al tema planteado antes, la relación entre la pintura y su traslación al cine, “Mr. Turner” pertenece gozosamente y por pleno derecho a ese escaso grupo de films que realmente profundizan y reflexionan sobre el acto de pintar, sobre el mismo proceso de la creación plástica. Tras ver la película se entiende mejor la obra de Turner, su excepcionalidad. Y se sienten unas incontenibles ganas de coger un avión con destino a Londres e ir inmediatamente a la Tate Britain Gallery, el sancta sanctorum de Turner. Porque en la película se ve a Spall/Turner ensimismado en su trabajo, con su cuaderno de dibujos, tomando incesantemente apuntes. Porque vemos a Spall/Turner en su taller, con cuadros suyos en proceso de ejecución, manipulándolos, difuminando los colores con los dedos. Porque sentimos la tensión artística de aquel momento en las absurdamente abarrotadas salas de las exposiciones de la Royal Academy. Porque vemos como Spall/Turner mira las cosas, como por primera vez intuye la belleza de la locomotora a vapor, de la máquina. En definitiva, el arte y la labor del artista como protagonistas.

Bond y remolcador

Fotograma de “Skyfall”

Y viendo una significativa escena de “Mr. Turner”, uno recuerda con una sonrisa el guiño que el astuto Sam Mendes hizo en “Skyfall” (2012), cuando James Bond se ha citado con Q en la Tate Britain Gallery y aparece el agente sentado frente al cuadro de J.M.W. Turner, “El Temerario remolcado al dique seco”. El pasado remolcando al futuro.

Tráiler de la película:

Jorge Merino, actor valiente

Portada Jorge Merino

Jorge Merino es un actor valiente que vive su profesión con el mismo entusiasmo que cuando empezó con catorce años. Inteligente, pícaro, noble, ingenioso, trabajador. Personas como él son las que conforman una estructura cultural y teatral apasionada y apasionante. Un luchador nato que sobrevive con su arte contra viento y marea. Y contra un 21% de IVA cultural que nos está ahogando a todos. Jorge, actor valiente y grande.

 

¿Quién es usted?

Jorge Merino Gascón. Nací el 12 de julio de 1965 en Madrid, donde resido actualmente.

Pero de verdad, ¿quién es Jorge Merino en realidad? Sé sincero.

Es un cobarde que se hace el valiente.

¿Cómo te trata la vida? ¿Te sientes a gusto con lo que estás haciendo?

El siglo pasado me trató mejor. Llevo un comienzo de siglo un poco “regulero”.

«El trabajo de actor es pura inconstancia. Cuando trabajas es un privilegio»

Actor de toda la vida.

Siempre quise ser actor. Pero no sabía cómo empezar. Ni siquiera sabía que eso se enseñaba. Me lo contó un compañero de colegio que estudiaba violín en el conservatorio de música de Madrid. Me dijo que en la cuarta planta se estudiaba teatro. Cuando tenía 14 años, me iba por mi cuenta a ver teatro. En aquella época los estudiantes no iban en grupo al teatro, cogidos de la oreja por el profesor. Yo compraba mi entrada y veía, por ejemplo, “Seis personajes en busca de autor”, con Manuel de Blas y Nuria Gallardo en el reparto. O “Calígula”, protagonizada por José María Rodero. Sentía veneración por los actores. Ni siquiera me fijaba en la dirección; no sabía lo que era eso. También vi a José Bódalo en “Tres sombreros de copa”. Mis compañeros iban al cine a ver “Evasión o victoria” y yo me iba solo al teatro a ver “Un enemigo del pueblo”, en el Espronceda, con Carlos Ballesteros de protagonista. Era el rarito de la clase.

Videobook de Jorge Merino

¿Cuál consideras que ha sido tu mejor trabajo o interpretación?

El trabajo que recuerdo con más cariño es “Las alegres comadres de Windsor” de Shakespeare. El estreno en Almagro fue emocionante. Quizá sea el momento teatral más bello de mi vida. Hubo una comunión entre actores y director, y eso se transmitió a la escena.

¿Es duro el trabajo de actor? Si no hubieses sido actor… ¿Qué te gustaría haber sido?

El trabajo de actor es pura inconstancia. Cuando trabajas es un privilegio. No pensé nunca en otro trabajo, ni he hecho otro trabajo. Sobrevivir cuesta cada vez más, pero ahora es un poco tarde para aprender otro oficio.

«No hay muchos papeles para gordos, pero tampoco hay muchos gordos. Me ahorro muchas pruebas multitudinarias»

Actor casado con actriz ¿Cómo se lleva eso?

Vivir con una actriz conlleva sumar inseguridad a inseguridad. Pero, también, significa comprensión. Saber que estar diez meses en paro puede ser normal. Entender que un sábado es superlaborable o que un bolo es más importante que un evento familiar es algo que una actriz comprende bien.

Jorge Merino y Trinidad Iglesias

Jorge Merino con su mujer, la actriz Trinidad Iglesias Foto: Carlos Laullón

¿Cómo te ha condicionado el físico a la hora de conseguir papeles?

El físico me ha condicionado mucho. Creo que para bien. No hay muchos papeles para gordos, pero tampoco hay muchos gordos. Me ahorro muchas pruebas multitudinarias.

Jorge Merino tiene un enorme sentido del humor

Jorge Merino tiene una barriga casi tan grande como su sentido del humor Foto: Trinidad Iglesias

¿Qué recuerdos guardas del rodaje de “Tranvía a la Malvarrosa”?

Tengo muchos recuerdos. Recuerdo que se grabó mi entierro antes de que se rodara ningún plano mío. Yo fui al rodaje ese día, así que vi mi propio entierro.

Antes del rodaje, estuve tomando clases de moto en un circuito en MóstolesRecuerdo la cara que puso el dueño de las motos cuando comprobó que yo no había cogido una vespa en mi vida. Los otros alumnos iban a practicar en el circuito para sacarse el carnet. Sabían ir en moto, pero el examen les exigía unas virguerías que practicaban allí. Ver sus caras cuando me caía, cosa que pasaba muy a menudo, tenía su precio.

La vespa la habían alquilado a un amante de las motos antiguas. Ese hombre no hacía negocio alquilando motos. Las coleccionaba en su taller y las trataba con mucho mimo. En principio, estaba encantado de que su vespa apareciese en su película, pero cuando se enteró de que teníamos que ir en su moto Liberto y yo, no puso muy buena cara. Ten en cuenta que en aquella época yo pesaba unos 160 kilos. Liberto estaba delgado, pero no bajaría de los 70. Aquel hombre veía 230 kilos encima de su moto. Recuerdo que en los ensayos me decía “Llevas la moto muy bien”, pero era porque sufría pinchazos en el estómago cada vez que me subía a su preciada vespa. Sufrió de lo lindo.

También me puse a fumar puros; yo no había fumado ni un cigarrillo entero en mi vida. Pedí en el estanco un puro grande, de marcas no tenía ni idea. Empecé a fumarlo en la terraza del Café Comercial y a los pocos segundos toda la Glorieta de Bilbao giraba a mi alrededor.

Jorge Merino en un ensayo de "Tranvía a la Malvarrosa"

Jorge Merino en el rodaje de “Tranvía a la Malvarrosa” Foto: Joan Antoni Vicent

Volviendo al rodaje, recuerdo que el primer día rodábamos la secuencia en la que con un plátano en cada mano, enseño cómo se clavan las banderillas al quiebro. José Luis García Sánchez me dijo que comiera poco, porque quizá habría que repetir, y acababa la secuencia comiendo un plátano. No le hice caso. Me comí más de diez plátanos aquel día.

Recuerdo que un día nos metieron prisa para un ensayo y salí con el peluquín sin fijar. Llegó un golpe de viento y me quedé con medio bisoñé colgado.

Y recuerdo la gran cantidad de actores valencianos que dieron mucho talento y recibieron poco dinero.

¿Cómo ves el momento actual de la cultura en España, el cine, el teatro? ¿Y el entretenimiento y la televisión?

La gente quiere que le cuenten historias. Eso no cambiará nunca. La ficción española funciona muy bien. Si un lunes sumas las audiencias de “La que se avecina”, “Isabel” y “Cuéntame un cuento”, te das cuenta de que la mayoría absoluta de los televidentes está viendo series españolas. El cine, salvo excepciones, no conecta tanto. Ahí pasa algo raro. Con el teatro soy pesimista. La creatividad no morirá nunca, pero si las cuentas no salen, el actor tiene que trabajar en varios proyectos a la vez. Y compaginar pluriempleos es complicado.

Perfil de Jorge Merino en IMDB

¿Cómo vives las redes sociales?

Las redes te permiten saber cosas de personas con las que habías perdido el contacto. Eso es bueno. Si se utilizan bien no hay problema. El peligro que tiene un cuchillo jamonero en mi mano es enorme. Pero la culpa es mía, porque soy un zarpas, no del cuchillo.

Un día en tu vida.

Me levanto y espero…

Tu plan ideal.

Me levanto y me voy a trabajar.

«Con el teatro soy pesimista. La creatividad no morirá nunca, pero si las cuentas no salen…»

¿Con qué te quedas de todo lo vivido hasta hoy?

Me quedo con todo. Más que nada, porque ya caducó la garantía.

¿Cómo son tus ojos de mirar?

Siempre busco el lado chusco. Frivolizo para ahuyentar mis miedos.

Dame una buena noticia y una mala. En el orden que tú quieras. Y sobre lo que quieras.

El Partido popular baja el IVA cultural. El Partido popular gana las elecciones, vuelve a subir el IVA cultural y blinda esa subida con una reforma constitucional, pactada con Podemos. Son dos noticias increíbles.

Un héroe. Un villano.

No creo en héroes ni villanos. Creo que todos somos supervivientes, con nuestro poquito de egoísta y de altruista.

Un sueño.

Poder permitirme el lujo de no trabajar. Para seguir trabajando.

Gracias por la entrevista, Jorge. Eres uno de los actores más valientes que he conocido.