Carrazoni, mirada cristalina


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   Carrazoni, mirada cristalina

   Enrique Carrazoni, la mirada cristalina, en primera persona. Un fotógrafo todoterreno, un pensador, un filósofo, un aventurero, un niño que miraba a través de los cristales y soñaba mundos reflejados, espejos que dominaban la visión y manipulaban las sensaciones.

   La entrevista se convierte en un relato en primera persona. Un viaje a través de su vida y su mirada que os abrirá los ojos a una personalidad única y genial.


     Mirada de cristal

    Nací un 18 de mayo de 1948 en Puerto de Santa María (Cádiz). Pasé mi infancia y adolescencia en Alcázar de San Juan (Ciudad Real). Parafraseando a Max Aub: “uno es de donde hizo el bachillerato”, lo suscribo.

     Mi primer contacto con la fotografía fue a principios de los años sesenta, cuando mi tío transformó una antigua cámara técnica de madera en una ampliadora. Mi infancia transcurría en un taller multidisciplinar donde se plateaba cristal de forma completamente artesanal. También se hacían vidrieras emplomadas, monteras para patios con formas geométricas…, y todo esto acompañado de historias relacionadas con el trabajo que se estaba haciendo ese día. Mientras, asábamos castañas en una salamandra… “Jammo bello figliulella / abbalamm sta tarantella”, cantaba mi tío Enrico.


Carrazoni, mirada cristalina 3     Desnudo rompiendo la escalera 

      Arroyo, el pintor, hizo un cuadro que se llamaba Vestido bajando la escalera y luego El Equipo Crónica hizo otro, y hay como tres o cuatro versiones. Hice mi propia versión de “Desnudo bajando la escalera”, en este caso con un chico. Tiene un poco relación con las fantasmagorías del taller. Me vino muy bien para hacer una rememoración de mi infancia. Me dieron un primer premio de fotografía en la Feria Internacional de Bilbao.


     El código Morse y el diseño gráfico

     En 1966 fijé mi residencia en Madrid, numerosos familiares vivían y viven en esta ciudad (mi abuela por parte de padre era madrileña). Inicié estudios de radiotelegrafía, no porque me gustara especialmente el “código Morse”. Quería embarcarme para recorrer mundo, el puesto de radiotelegrafista es el único que queda libre a la llegada a puerto, era perfecto para este fin.

    En 1968 inicié estudios en la escuela de Artes y Oficios Artísticos de Madrid, una academia privada dedicada exclusivamente a la decoración de interiores. Lo mejor de esta Academia eran los profesores, casi todos eran catedráticos tanto de historia del arte, como de arquitectura, otros eran decoradores de prestigio. No llegué a ejercer de forma continuada, solo trabajé como tal, en Ibiza en 1970 casi todo el año.

     Del Diseño Gráfico a la Fotografía

    Volví a Madrid decantándome por el diseño gráfico. En 1971 hice una prueba de actitud en una empresa de diseño gráfico llamada Grafidea, tenía sus propios clientes y también conciertos con agencias de publicidad, Ciesa Canut fue una de ellas, diseñaba catálogos donde utilizaba la fotografía como base, pues también había un fotógrafo en plantilla: “¿no puedes inventarte algo más facilito?” decía él. En ese momento decidí intentarlo… ”Enrique, ¿por qué no me haces tú la foto?” decían los demás diseñadores. Y para que me quedara más claro, Ricardo Pérez (mi mentor desde el principio), me prestó la Enciclopedia Agfa de Fotografía. Así empezó todo, dando por terminada mi profesión de diseñador gráfico.


Carrazoni, mirada cristalina      Esta foto corresponde a un trabajo que expuse en la Galería Luis Adelantado en 1993. El tema de aquella exposición tenía que ver con un problema de salud que tuve muy fuerte. Estuve veintitantos días en la UVI, y allí me dio tiempo a dibujar, a soñar, a escuchar cosas impresionantes. Empecé a tener una serie de sueños continuos y uno de ellos estaba dentro de esto. Luego lo intenté sacar fuera. Porque aquello se me escapaba de mi forma de ver el mundo. Al final, tardé cinco años en sacar esta exposición. La tenía en la cabeza constantemente. Primero hice bocetos y luego las fotos. Es como si hubiera enganchado una parte del subconsciente con un hilo. Hay una serie de historias que se van fundiendo con la mirada, siempre, en mi obra. De ahí los anteojos. Este recuadro es también una ventana a Sánchez Cotán. Todo lo demás son obsesiones de cada uno: los toros. una representación de la religión, cualquier religión…


     La familia Lavapiés

     En 1973 cambié a la agencia Lemonnier Tremble asociada a la francesa Impact France, contratado como fotógrafo (Cointreau, Rochas, Cristofle…). Algunos de mis trabajos se utilizaban en toda Europa. En este mismo año participé en un corto rodado en 16m/m. Como cámara y director de fotografía, Habitante fue adquirido por la Filmoteca Nacional, en una campaña de recopilación de trabajos fílmicos de los años 70.

     Durante ese mismo año formé parte de un grupo iconoclasta: “La familia Lavapies” era un grupo de pintores, escultores y un único fotógrafo: yo. El primer trabajo Arte Contradicción salió a la luz en 1975, se expuso en la librería Antonio Machado de Madrid. Hicimos una representación a modo de “Pinacoteca”, para ello ambientamos la galería con mobiliario “Chippendale” y esculturas helénicas, todo hecho con corcho blanco de forma irónico-burda, propiedad de un supuesto coleccionista, y una publicación con un manifiesto sobre la posición del Grupo ante la situación del Arte y los artistas en España. Pusimos en evidencia lo que nosotros creíamos era una contradicción: ¿Cómo se podía estar luchando contra la dictadura y, a la vez, ser artista oficial del Régimen en la bienal de Venecia? Lo que más molestó fue una foto de Juana Mordó rodeada de sus artistas, con un pie de foto: “No inspiraciones pide el pintor a dios, sino doblones”, de la obra poética “El diablo Mundo” de José de Espronceda. La cosa no hubiera tenido más transcendencia si el diario Informaciones no le hubiera dedicado una doble página en el suplemento de Arte.


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    PERFECTING GROUP

Esto es un juego con la ratonera como mirada. La mirada como mirada cautiva. La luz de la ratonera es negativa, no es positiva. Ahí no hay luz: es la negatividad de la luz. Y siempre con el juego de la mirada, no voyeurista, sino la mirada interior. Él se está mirando a sí mismo a través de su propia ratonera.


 “Madrid en sus barrios”. El Cubri

    También ese mismo año participé en un encargo del Ilustre Colegio de Arquitectos de Madrid (COAM) para hacer una exposición y publicación: “Madrid en Sus Barrios”. Todo un análisis de la especulación inmobiliaria, a través de los asentamientos de inmigrantes, en casas de auto construcción, que conformaban núcleos urbanos: Orcasitas, Palomeras Bajas, San Blas, Moratalaz… Hice alguna foto con la única óptica que tenía: un 55 m/m, montado en una Spotmatic. Digamos que no era el equipo adecuado. A falta de un gran angular, decidí hacer varias fotos del mismo espacio, girando la cámara a modo de panorámica. Ese “apaño” se convirtió en camino a investigar. La documentación fotográfica que cedieron las asociaciones de vecinos: atascos de ambulancias en el barro de las calles sin asfaltar, interiores de casas de autoconstrucción…, ocupaba más del 90% de la publicación. Mi principal labor fue buscar un tratamiento de imagen que unificara todo tipo de negativos, con recortes de periódicos, citaciones administrativas, gráficos de población… Del diseño gráfico y dirección se hizo cargo El Cubri, magnífico equipo formado por dos dibujantes y un guionista. Fue una experiencia muy enriquecedora.


Carrazoni, mirada cristalina 4     PASO DOBLE

     Esta es justo después de la exposición de Luis Adelantado. La presenté en Basilea, estuvo también en ARCO. Hice los pasos del baile Pasodoble, un baile español, mucho más que el chotis. Aunque el pasodoble también viene de un baile alemán… Lo que hice son el anagrama de los pasos del baile hecho con velas, que son las de abajo, y que están fuera de campo, reflejadas en un espejo. Jugando otra vez con el concepto de mi vida entre el espejo y la realidad… Y el cristal.


     “Entre manos” Primera exposición individual

      Compaginé estos proyectos con mi primera exposición individual “Entre manos”, en la galería de arte contemporáneo madrileña Ovidio. Fue un año muy movido, los viajes a Barcelona eran muy frecuentes, tanto que cuando me preguntaban donde vivía: “tengo un pie en la calle Atocha y el otro en Vallvidrera” (La Floresta Pearson). Había una relación “contra-cultural” muy fluida entre las dos ciudades…

     Ese 20 de noviembre murió el dictador, y esa mañana tuve que ir al Colegio de Arquitectos. Cuando llegué salían unas 20 o 30 personas, copas de champán en mano, celebrando la noticia.


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ENTREMANOS 1975

     Esta foto nació en la época en que trabajé en la agencia Lemonnier Tremble. Estuvimos haciendo una campaña de una crema de belleza, de Clorane, creo, donde aparecieron unas modelos, muy virginales con la espalda desnuda, una maravilla, unas fotos casi cursis. Fueron censuradas, pero ni siquiera fueron censuradas por la censura oficial del reino, sino por los propios periódicos. Osea, el ABC llegó, lo vio y le pintó en negro unos tirantes para que pareciesen unos bikinis. ¡Se cargó toda la campaña! Nos querían pedir daños y perjuicios. Me pareció impresionante la mojiguatería y la autocensura de los propios medios. Esto pasó con varios periódicos, el Diario Ya… ¡Una cosa tan virginal! Eso me impresionó. Entonces empecé a hacerme fotos sinuosas de mis propias manos. Estuvieron a punto de censurarme y un tío en una galería de arte llegó a decirme: “¿No me irás a decir que no están ahí follando?”, le dije: ¡¿con las manos?! No cerraron de milagro la exposición. Te lo juro. Había fotos de manos muy provocativas. Entonces, ¿qué pasaba? Yo hacía paisajes sensuales con cualquier parte del cuerpo, no me hacía falta irme a las típicas partes, con cualquier parte del cuerpo tienes posibilidades de emitir sensualidad. Era un contrapunto… En esa época a mí me interesaban mucho esos primeros planos hiperrealistas. Son fotos de mis manos hechas en la mesa de la cocina, con un metacrilato translúcido. Muchas veces apretando el disparador con la nariz, ya que las manos las tenía “ocupadas” en la puesta en escena.


      Equipo Realidad

    En 1976 un fotógrafo que conocía del mundillo publicitario madrileño se estaba montando un estudio fotográfico en Valencia, me propuso asociarnos y acepté por tiempo limitado, no más de seis u ocho meses. Nada más instalarme, hice mi primera llamada a José María Gorrís, que conocí en Madrid, exponía en La Carraca una tienda-galería especializada en juguetes artesanales. No hizo falta llamar a nadie más, era un domingo por la tarde y estaba de celebración con amigos, me invitó a unirme a la fiesta… ¡Magnífica recepción! Me presentaron a Jorge Ballester (Equipo Realidad). Nos veíamos a menudo en eventos culturales. A partir de enseñarle un guión para hacer un cortometraje, me propuso formar parte de un nuevo proyecto, donde tenían cabida todas las formas de comunicación audiovisual, manteniendo el nombre del “Equipo Realidad” (después de la ruptura con Joan Cardells).

     Iniciamos el trabajo comprando la prensa cada mañana, comentándola y recortando páginas de todo lo relacionado con la situación política del momento, para después confeccionar collages y fotomontajes, reinterpretando las noticias “oficiales”. Expusimos este trabajo en la Galería Joan Prats en Barcelona en el mes de junio de 1977. Lo interesante de dicho trabajo era su vigencia, la última fecha de algunas noticias que aparecían en las obras, eran del mes de abril del año en curso.


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     CONTRACAMPO

      Contracampo es una obra expuesta hace nada en el colegio mayor Peset con un grupo al que pertenezco que se llama Cazadoras Asociados. Cada uno es de su padre y de su madre: pintores, escultores, fotógrafos. Cogemos un tema común y organizamos exposiciones. Es un bodegón de caza. Otra vez la ventana de Sánchez Cotán, la ratonera y las plumas que para mí son como flechas. Lo de contracampo es porque las plumas están detrás de mí, reflejadas en un espejo que genera un relieve. Sigo con la ironía de que el espectador se cree que mira con libertad y están atrapados en las imágenes que se comen todos los días.


     Josep Renau y Picasso

    El 21 de abril, la Galería Punto organizó la primera exposición de Josep Renau en España. Tuve el privilegio de fotografiarlo para la portada del catálogo. Aunque lo verdaderamente interesante, eran las anécdotas que contaba. Una de ellas era del día que fueron a ver El Guernica ya acabado, encargado por Josep Renau (director general de Bellas Artes) para el pabellón español en la Exposición Internacional de 1937 en París.

     Ya delante de la obra, con los demás integrantes del gobierno de la República en el más estricto protocolo, se quedaron callados, Picasso al lado del cuadro, de pronto, en un movimiento inesperado se puso a buscar una cajetilla de cigarrillos, que supuestamente le había cogido su hijo. Con muy mal genio, conforme se movía por el estudio, agarró un cubo con pintura y dio unos “brochazos” muy gestuales sobre el Guernica supuestamente acabado y todos rompieron a aplaudir.

    Valencia

    A estas alturas Valencia era “mi ciudad”. Mi socio se marchó y paradójicamente yo me quedé. Aparecieron los encargos, eran muchos y muy variados, Lladró, Lois Internacional, Francis Montesinos, Ballet Lírico Nacional (Nacho Duato), “100 Años de Mariscal”, Teatro Estable de Valencia, grupos musicales como Al Tall, Seguridad Social, Mártires del Compás, Girasoules…, retratos de escritores de la Editorial Planeta, Fernando Delgado, Matilde Asensi… Campañas nacionales e internacionales encargadas por agencias publicitarias: Voramar, Ricardo Pérez Asociados, Alas, Tándem…

     Arquitectura

     Los últimos 20 años los he dedicado casi exclusivamente a la fotografía de arquitectura pública: Norman Foster, Félix Candela, Santiago Calatrava, José María Tomás, entre otros.

     Mirando con perspectiva mi trayectoria, se podría decir que soy un fotógrafo “todo terreno”, cosa que en los años 80 estaba “mal visto”. Tenías que estar “especializado” para que te tomaran en serio. En cambio en los 90 se decía que para ser un buen fotógrafo tendrías que ser “generalista”. No eran los temas, sino la forma de abordarlos. Para mí “primero fue la luz”, aquel taller de mi infancia lleno de hojas y retales de cristales de colores y espejos, tenía su hora mágica, al atardecer entraba el último rayo de sol, multiplicándose a través de reflejos por las paredes, inundando toda la habitación de luces y sombras que cobraban vida con nuestros movimientos. También cuando salía del pueblo a campo abierto, pasando el coso taurino, aparecía mi “río”, deslumbrante por el contraluz. Conforme llegaba desaparecía, quedando una triste carretera de segundo orden a la vista.

     “La arquitectura es el magistral, correcto y magnífico juego de masas reunidos en la luz. Nuestros ojos están hechos para ver las formas en la luz. La luz y la sombra revelan estas formas. Cubos, conos, esferas, cilindros o pirámides son las grandes formas primarias que la luz revela.

Le Corbusier

     Una buena fotografía de arquitectura requiere conocimientos de la “Perspectiva Central”, como “rompe la luz” sobre el edificio a distintas horas del día, cultura general sobre Historia de la Arquitectura. En cuanto a equipo fotográfico, una cámara técnica (por los desplazamientos del encuadre, sin cambiar el eje óptico) con objetivos gran angulares.

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      Reichstag

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     Feria Valencia I

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     Feria Valencia II

Algunas de las fotografías de arquitectura realizadas por Carrazoni. Tenéis muchas más en su propia web: www.enriquecarrazoni.com


    Mis referentes

     Mis referentes fotográficos: Man Ray, Irving Penn, Guy Bourdin, tres grandes artistas con un denominador común: los tres eran pintores con mayor o menor fortuna y a la vez fotógrafos, representados como artistas plásticos en museos de relevancia internacional. Y uno más: Richard Avedon, con sus retratos sobre fondo blanco: Un retrato no es una semejanza. En el mismo instante en que una emoción o un hecho se convierte en una fotografía deja de ser un hecho para pasar a ser una opinión. Todas las fotografías son precisas. Ninguna de ellas es la verdad. Y una frase más de Man Ray: Pinto lo que no puede ser fotografiado, lo que viene de la imaginación o de sueños.


     La Era Digital

   Mientras tanto, llegó la “Era Digital”. ¡Qué gran invento!, cuántas herramientas analógicas en un programa llamado Photoshop, todas precisas, y al reunirse, nos dejan intervenir en color y forma. Maravilla que veremos con más claridad cuando muchos usuarios aprendan de una vez por todas a conducir un Ferrari. Esta nueva tecnología ha sido capaz de generar software de las técnicas de los Maestros de la Historia de la Fotografía, dejando a mano su utilización automática consiguiendo fotos “resultonas”. Esto no me parece mal, creo que lo peor es depender exclusivamente de las nuevas tecnologías. Claro que pensándolo bien resulta lógico, no es la fotografía, es: Este soy yo ,Yo estuve aquí, en una imagen “Resultona-Anodina” a lo “Ansel Adams”. Estamos en plena gripe. Todo esto no deja ver los verdaderos logros de la “captura digital”. Los nuevos sensores están dotados de una sensibilidad impensable en las películas de acetato: 120.000asa. ¡Va más allá de nuestra retina! Esto significa entrar en un espacio inexplorado o casi, generando una sensación hiperrealista de lo que antes no “veíamos”.

     Y finalizo con el título del taller de fotografía que he impartido en los últimos tiempos: “Piensa en Analógico y fotografía en Digital”.


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