Chiqui Fernández, actriz sin trampa

 Chiqui Fernández 1

    Chiqui Fernández, actriz sin trampa ni cartón. Chiqui es la mujer, la actriz, la valiente, la chica fuerte, la primera de la clase. Su naturalidad delante de las cámaras, su entrega, su trabajo duro, su implicación y su compañerismo le han proporcionado una vida repleta de excelentes experiencias en el mundo de la interpretación. Sin trampa ni cartón, sin aditivos, con una sinceridad que lo invade todo, esa es Chiqui Fernández, la actriz que nos transporta con su magia a un mundo de ficción.

    Nombre completo, fecha y lugar de nacimiento, y lugar de residencia actual.

    ¡No me da la gana! ¡Cómo te voy a decir todo eso! (Ríe). Me llamo Carmen Fernández García, pero me llaman Chiqui. Nací en Madrid y vivo aquí. Mi cumpleaños es dentro de unos días. Y si queréis saber cuántos cumplo, lo buscáis en la Wikipedia (ríe).

    ¿Quién es Chiqui Fernández, en realidad?

  Pero, ¡si no tengo trampa ni cartón! Si alguien quiere saber quién soy, que mire mi programa Nada personal y ya está, verá que soy una mujer normal, bueno no, un poco más loca de lo normal (ríe). Soy diferente al resto de las mujeres que conozco. He criado a un hijo sola, he sacado mi carrera adelante sola, y cuando miro hacia atrás veo que he hecho muchas cosas. Y no me he casado. ¡Eso es una llamada, jaja! Ahora solo me casaría por dinero, porque todo lo demás lo tengo ya…, jajajaja, no…, que es broma…

Videobook de Chiqui Fernández

    ¿Cómo ha sido tu carrera de actriz?

    Empecé en la escuela de arte dramático estudiando contigo, nos formamos juntos, haciendo el mimo -que tú hacías muy bien. Pasamos las pruebas, éramos aplicadillos y terminamos. Tú te fuiste a Valencia y yo me quedé en Madrid. Estuve vendiendo vestidos de novia y luego en un Seven Eleven, pero mientras, actuaba en el Café Moderno, con Paco Lapedriza, compañero nuestro de clase, que estaba allí de camarero. Yo actuaba y llevaba las actuaciones del Moderno. Luego produje Pareja abierta y lo dirigió Raquel Toledo y durante muchos años viví de esta función, produciendo y actuando.

Chiqui Fernández 2

Esta entrevista se realizó en la hierba del Parque de Atracciones de Madrid :D

    ¿Y tu paso por la televisión? ¿Qué te ha aportado?

Lo primero que hice para la tele, porque no me llamaban ni para atrás, fue en México, directora de casting y en producción, también, en una película de Mariano Barroso, con Salma Hayec, El tiempo de las mariposas. Regresé a Madrid y llamé a Luis San Narciso para presentarme como ayudante de casting, porque ya estaba harta de sufrir, de hacer mis propias obras de teatro, de trabajar de niña del exorcista en el pasaje del terror, de payasa, de cantar, de todo… En definitiva, de luchar mucho. Y al mes de llamarle, se puso en contacto conmigo y me dijo que había un papelito en la serie Periodistas. Fui la madre de Kevin con el fallecido actor Álex Angulo. Aquí empecé en la tele y, prácticamente, no he parado.

    Me gusta mucho el mundo de la televisión, porque los personajes cambian, dicen cosas distintas día a día, los papeles te exigen rapidez mental. Me gusta, claro, cuando está bien hecha.

    ¿Cuál ha sido tu trabajo favorito en televisión?

   Mujeres de Dunia Ayaso y Félix Sabroso. Un trabajo fantástico con producción del Deseo, que aunque fue maltratada, se convirtió en una serie de culto. Tuvo muchos premios aquí, en España, y en Italia. Aunque a mí me pilló en un mal momento de mi vida, había acabado de parir, me llevaba a mi hijo de dos meses al plató y allí le daba el pecho, me separé durante el rodaje, no estaba bien físicamente y, sin embargo, fue el mejor trabajo de mi vida.

     Luego estuviste una larga temporada con La familia Mata, ¿no?

Sí, así fue y me dio bastante popularidad y mucho dinero.

Chiqui Fernández 3

    Y ahora, el momento en que se publica esta entrevista, estás protagonizando otra serie en TVE: “La Peluquería”. ¿Cómo estás viviendo la experiencia, Chiqui?

Me ha pillado de la mejor forma posible: preparando otra producción, o sea, trabajando. Estoy ensayando “El florido pensil” para estrenar a finales de agosto en el Teatro Marquina, en Madrid.

La experiencia está siendo muy buena. Os recuerdo que ahora la podéis ver todos los viernes a partir de las 23:30. Antes era diaria y ahora es semanal.

    ¿Te paran mucho por la calle? ¿Te piden muchos autógrafos?

No te creas, la gente no me reconoce nunca. En la tele parezco mucho más mayor que al natural. No sé si esto es positivo o negativo jajajaja…

    ¿Y teatro? ¿Qué experiencia ha sido la más satisfactoria?

    He hecho mucho teatro. Por ejemplo Maribel y la extraña familia con Gerardo Vera. Estuvimos casi un año en el teatro Infanta Isabel. Luego me llamaron para un par de funciones como protagonista y fue la primera vez que decidí decir que no, porque necesitaba parar.

    ¿Qué obra destacarías por encima de otras?

   La que yo produje, Pareja abierta de Darío Fo. Era un papel maravilloso y es la que más feliz me hizo. Me gusta trabajar para mí (ríe). Antes de la obra me fui a estudiar con los autores, Darío Fo y Franca Rame.

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    Háblame de tu relación con el mundo de las redes sociales.

  Cuando estuve en Amar es para siempre, mis compañeros decían que era fundamental. Entonces, empecé con el Facebook, me gusta escribir y a la gente le gusta las cosas que escribo.

    ¿Cómo son tus ojos de mirar, Chiqui?

    En este momento tengo unos ojos de mirar hacia fuera, y otros, hacia adentro. Los primeros son los de mirar hacia las cosas que me aportan, sino, miro hacia otro lado. Cuando miro dentro de mí, lo hago con paz y meditación.

    Si queréis saber más sobre Chiqui Fernández os recomiendo estos enlaces:

Web de la actriz: http://www.chiquifernandez.com/

Información en la wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Chiqui_Fern%C3%A1ndez

Página de Facebook: https://www.facebook.com/Chiqui-Fern%C3%A1ndez-772461286168955/

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Jaime Pujol, lo importante es vivir

lo importante es vivir 1Jaime Pujol, lo importante es vivir

Jaime es una persona con múltiples inquietudes, poliédrico personaje de pasiones diferentes. Es difícil enmarcarlo en una sola actividad, aunque fácil verlo en un ámbito: la creatividad dramática. Acompaña su vida un halo de juventud y energía positiva; uno no sabe qué fue primero, si el Jaime optimista o el positivo Jaime, el joven Jaime o la juventud de Jaime. Será por eso que todo lo que toca o imagina es resultado de ideas limpias, mundos no transitados por nadie antes, espacios propios de reflexión madura pero no contaminada.

Hoy levanto mi copa por ti, Jaime, con el zumo de las naranjas de tu huerto, a tu salud, porque los dos sabemos que lo importante es vivir y disfrutar con lo que hacemos. Y poco más. ¡Y nada menos!

     Nombre completo, fecha de nacimiento, lugar…

    Me llamo Jaime Pujol Reinés, nací el 6 de noviembre de 1961 en Palma de Mallorca. Llegué a Valencia con 18 años y, prácticamente, soy valenciano.

    Hago un inciso sobre mi primer apellido. Lo pronuncio con jota castellana, porque aquí no suena como en Mallorca, no existe esa sonoridad. De hecho, la primera vez que dijeron mi nombre, fue en un organismo oficial, creo que cuando fui a hacerme el pasaporte, y me llamaron Chaume Puchol, con el acento de aquí, l’apitxat. A partir de ahí, preferí decir mi apellido con jota, porque me lo han escrito de todas las maneras, desde Puchol a Puyol, pasando hasta por Puzol (ríe).

     ¿Quién es Jaime, en realidad?

    Jaime ha sido un proceso vital, en realidad. Ha habido muchos “jaimes” en mi vida, pero ahora mismo, me veo una persona sencilla. A partir de un momento determinado de mi vida he llegado al convencimiento de que lo único que realmente me importa es vivir, intentar gozar de las cosas de la vida y no obsesionarme con el trabajo, ni con otras cosas. Yo siempre digo que hace muchísimo tiempo que debería haberme jubilado. Al contrario que mi padre, que cuando le tocó jubilarse dijo: “¡qué pena que no pueda seguir trabajando!”. Hay gente que vive para trabajar. Yo trabajo para vivir. Amo mi trabajo, pero no solo el específico de actor, sino este ámbito que es el de la interpretación, el teatro o el audiovisual, hay un montón de rincones en los que puedo tener cabida.


lo importante es vivir 3

Foto de book de Jaime


    Autor dramático, actor, director, pedagogo teatral…, eres insaciable e incansable, Jaime. Cuéntame cómo te apañas para compaginarlo todo. Y cuál es tu área favorita.

    Si tuviera que elegir una lo tendría complicado. Yo pondría en mi tarjeta de presentación, actor; aunque no es con lo que me siento más identificado. Me apasiona la interpretación, lo que pasa es que el estado de interpretación ideal se produce en muy pocas ocasiones y hay muchos peajes y cuestiones ajenas a lo que es la esencia del actor. Por ello, a veces, me siento mucho más cómodo en la escritura, porque no tienes esos condicionantes, la creatividad está full, a tope. lo importante es vivir 4También tengo que decir que soy bastante perezoso y he encontrado en Diego Braguinsky un entente muy bueno de creatividad donde nos jaleamos y ya hemos escrito juntos bastantes obras últimamente. Me siento cómodo en ese tándem, porque nos damos fuerza el uno al otro. Escribimos “Muerto en el acto” y ahora, en abril, estrenamos “Mecbeth”, en la que le hemos dado la vuelta a “Macbeth”. Es un proyecto que tenía hace tiempo, es un homenaje a la obra desde el otro lado con un humor muy Monthy Phyton, muy divertida.

    La faceta por la que más se te conoce, o la que más popularidad te ha dado ha sido la de actor en televisión. ¿Cómo ha sido tu carrera? ¿Qué momento recuerdas como clave dentro de ella? ¿Cuál ha sido tu mejor experiencia como actor?


lo importante es vivir 2Foto de “Romeo y Julieta” dirigido por Edward Wilson


   Siempre digo que profesionalmente tengo dos trabajos que considero una catapulta profesional e, incluso, emocional, muy importantes: el “Romeo y Julieta” que hice con Edward Wilson con 23 o 24 años, y que me abrió la puerta a la dirección escénica, porque a posteriori trabajé con él como ayudante de producción. De alguna manera, me hizo madurar como actor. Y luego, como no, mi trabajo en “El comisario”, pero no por el hecho de que fueran diez años y que, a partir de ahí, mi carrera da un vuelco y se me abren más puertas a más proyectos, sino como experiencia vital fue realmente extraordinaria. Ahí es cuando yo digo “¡qué maravilloso es poder desarrollar tu trabajo de actor tal y como tú habías imaginado!”. Eso me ocurrió en “El comisario”, poder interpretar un personaje totalmente distinto a como realmente eres tú, poder elaborarlo y darle una trayectoria vital. ¡10 años! Crecí, humanamente, con el personaje. Y es que formas parte de una gran familia y adquieres una seguridad extraordinaria. De verdad que se aprende muchísimo.

   También es cierto que esa seguridad la pierdes en cuanto acabas, porque esta profesión tiene estas cosas, cuando tienes que hacer otro trabajo es como una vuelta a empezar. Y te preguntas: “¿Por qué tengo que volver a pasar por esto?”. De repente, todo se desmorona y surge la inseguridad más absoluta, el vacío, vuelven los lapsus, los temores, los miedos. El ritmo es trepidante y lo que te salva es llevar a tus espaldas 30 años. Ves personas que llegan a esas series sin esta experiencia y se hunden. El mundo del actor es un peaje injusto.

   ¿Qué opinas del momento cultural que se está viviendo en España en la actualidad? ¿Hacia dónde crees que vamos?

      Yo creo que la cultura en este país está en un punto de “sálvese quien pueda” desde hace muchísimos años, diría desde que tengo uso de razón; porque falla en la base, en la educación, en el fomento de la educación. La suerte de vivir un período no muy largo de mi vida en Inglaterra me dio la oportunidad de ver a chavales de ocho años como leían de motu proprio a Shakespeare, como recitaban, como esas familias de clase obrera hacían una pequeña provisión de fondos mensual para poder ir al teatro… Es otra escala de valores, es un respeto desde los cimientos. Empezar la casa por el tejado no tiene mucho sentido. Y lo que está haciendo mal este gobierno es, precisamente, ir cortando de raíz e ir quitando todas esas asignaturas ligadas a la cultura en los centros de estudio. Es una vergüenza, porque, al final, te preguntas ¿cómo se llega a la cultura? ¿A través de qué? Y no te hablo de la ley de mecenazgo, porque esta no tiene importancia si no existe, previamente, una educación cultural.

    Recomiéndame una película, Jaime.

   Así, de repente, y aunque no la considero una obra maestra, mil veces viene a mi mente, “Blade Runner”. Para mí, sintetiza muchas cosas, hay una filosofía de vida en esa película, aparte de plásticamente, lo que supuso en su momento. A mí es una película que, todavía, me sigue emocionando, me hace llorar, siempre se me cae la lagrimita.

    ¿Cuáles son tus proyectos futuros? ¿En qué estás trabajando ahora?

   Acabamos de estrenar “Mecbeth” en el teatro Rialto, el 31 de marzo y estaremos un mes. He escrito el texto junto a Diego Braguinsky. Y, también, estoy intentando terminar una nueva obra que se llama “Música en la cabeza”, pero no habrá soul, sino locura. Me muevo mucho en el mundo de la falsa apariencia, me gusta mucho el juego, desde el punto de vista teatral y cinematográfico. Me gusta, como espectador, que jueguen conmigo, estar activo, descubrir lo que realmente está ocurriendo. Y estamos terminando, también, hemos entregado ahora el primer guión de la versión cinematográfica de “Continuidad de los parques” junto con Sergio Villanueva y con una productora de Valencia, muy interesada en llevar a cabo el proyecto.

    ¿Cómo son tus ojos de mirar?

    Pues, son muy simples ya (ríe). Procuro mirar las cosas como son y que venga lo que venga.

Algunos enlaces sobre Jaime que te pueden interesar:

https://es.wikipedia.org/wiki/Jaime_Pujol

http://www.jaimepujol.com/

http://www.imdb.com/name/nm1001723/

http://www.biografias.es/famosos/jaime-pujol.html

Jorge Merino, actor valiente

Portada Jorge Merino

Jorge Merino es un actor valiente que vive su profesión con el mismo entusiasmo que cuando empezó con catorce años. Inteligente, pícaro, noble, ingenioso, trabajador. Personas como él son las que conforman una estructura cultural y teatral apasionada y apasionante. Un luchador nato que sobrevive con su arte contra viento y marea. Y contra un 21% de IVA cultural que nos está ahogando a todos. Jorge, actor valiente y grande.

 

¿Quién es usted?

Jorge Merino Gascón. Nací el 12 de julio de 1965 en Madrid, donde resido actualmente.

Pero de verdad, ¿quién es Jorge Merino en realidad? Sé sincero.

Es un cobarde que se hace el valiente.

¿Cómo te trata la vida? ¿Te sientes a gusto con lo que estás haciendo?

El siglo pasado me trató mejor. Llevo un comienzo de siglo un poco “regulero”.

«El trabajo de actor es pura inconstancia. Cuando trabajas es un privilegio»

Actor de toda la vida.

Siempre quise ser actor. Pero no sabía cómo empezar. Ni siquiera sabía que eso se enseñaba. Me lo contó un compañero de colegio que estudiaba violín en el conservatorio de música de Madrid. Me dijo que en la cuarta planta se estudiaba teatro. Cuando tenía 14 años, me iba por mi cuenta a ver teatro. En aquella época los estudiantes no iban en grupo al teatro, cogidos de la oreja por el profesor. Yo compraba mi entrada y veía, por ejemplo, “Seis personajes en busca de autor”, con Manuel de Blas y Nuria Gallardo en el reparto. O “Calígula”, protagonizada por José María Rodero. Sentía veneración por los actores. Ni siquiera me fijaba en la dirección; no sabía lo que era eso. También vi a José Bódalo en “Tres sombreros de copa”. Mis compañeros iban al cine a ver “Evasión o victoria” y yo me iba solo al teatro a ver “Un enemigo del pueblo”, en el Espronceda, con Carlos Ballesteros de protagonista. Era el rarito de la clase.

Videobook de Jorge Merino

¿Cuál consideras que ha sido tu mejor trabajo o interpretación?

El trabajo que recuerdo con más cariño es “Las alegres comadres de Windsor” de Shakespeare. El estreno en Almagro fue emocionante. Quizá sea el momento teatral más bello de mi vida. Hubo una comunión entre actores y director, y eso se transmitió a la escena.

¿Es duro el trabajo de actor? Si no hubieses sido actor… ¿Qué te gustaría haber sido?

El trabajo de actor es pura inconstancia. Cuando trabajas es un privilegio. No pensé nunca en otro trabajo, ni he hecho otro trabajo. Sobrevivir cuesta cada vez más, pero ahora es un poco tarde para aprender otro oficio.

«No hay muchos papeles para gordos, pero tampoco hay muchos gordos. Me ahorro muchas pruebas multitudinarias»

Actor casado con actriz ¿Cómo se lleva eso?

Vivir con una actriz conlleva sumar inseguridad a inseguridad. Pero, también, significa comprensión. Saber que estar diez meses en paro puede ser normal. Entender que un sábado es superlaborable o que un bolo es más importante que un evento familiar es algo que una actriz comprende bien.

Jorge Merino y Trinidad Iglesias

Jorge Merino con su mujer, la actriz Trinidad Iglesias Foto: Carlos Laullón

¿Cómo te ha condicionado el físico a la hora de conseguir papeles?

El físico me ha condicionado mucho. Creo que para bien. No hay muchos papeles para gordos, pero tampoco hay muchos gordos. Me ahorro muchas pruebas multitudinarias.

Jorge Merino tiene un enorme sentido del humor

Jorge Merino tiene una barriga casi tan grande como su sentido del humor Foto: Trinidad Iglesias

¿Qué recuerdos guardas del rodaje de “Tranvía a la Malvarrosa”?

Tengo muchos recuerdos. Recuerdo que se grabó mi entierro antes de que se rodara ningún plano mío. Yo fui al rodaje ese día, así que vi mi propio entierro.

Antes del rodaje, estuve tomando clases de moto en un circuito en MóstolesRecuerdo la cara que puso el dueño de las motos cuando comprobó que yo no había cogido una vespa en mi vida. Los otros alumnos iban a practicar en el circuito para sacarse el carnet. Sabían ir en moto, pero el examen les exigía unas virguerías que practicaban allí. Ver sus caras cuando me caía, cosa que pasaba muy a menudo, tenía su precio.

La vespa la habían alquilado a un amante de las motos antiguas. Ese hombre no hacía negocio alquilando motos. Las coleccionaba en su taller y las trataba con mucho mimo. En principio, estaba encantado de que su vespa apareciese en su película, pero cuando se enteró de que teníamos que ir en su moto Liberto y yo, no puso muy buena cara. Ten en cuenta que en aquella época yo pesaba unos 160 kilos. Liberto estaba delgado, pero no bajaría de los 70. Aquel hombre veía 230 kilos encima de su moto. Recuerdo que en los ensayos me decía “Llevas la moto muy bien”, pero era porque sufría pinchazos en el estómago cada vez que me subía a su preciada vespa. Sufrió de lo lindo.

También me puse a fumar puros; yo no había fumado ni un cigarrillo entero en mi vida. Pedí en el estanco un puro grande, de marcas no tenía ni idea. Empecé a fumarlo en la terraza del Café Comercial y a los pocos segundos toda la Glorieta de Bilbao giraba a mi alrededor.

Jorge Merino en un ensayo de "Tranvía a la Malvarrosa"

Jorge Merino en el rodaje de “Tranvía a la Malvarrosa” Foto: Joan Antoni Vicent

Volviendo al rodaje, recuerdo que el primer día rodábamos la secuencia en la que con un plátano en cada mano, enseño cómo se clavan las banderillas al quiebro. José Luis García Sánchez me dijo que comiera poco, porque quizá habría que repetir, y acababa la secuencia comiendo un plátano. No le hice caso. Me comí más de diez plátanos aquel día.

Recuerdo que un día nos metieron prisa para un ensayo y salí con el peluquín sin fijar. Llegó un golpe de viento y me quedé con medio bisoñé colgado.

Y recuerdo la gran cantidad de actores valencianos que dieron mucho talento y recibieron poco dinero.

¿Cómo ves el momento actual de la cultura en España, el cine, el teatro? ¿Y el entretenimiento y la televisión?

La gente quiere que le cuenten historias. Eso no cambiará nunca. La ficción española funciona muy bien. Si un lunes sumas las audiencias de “La que se avecina”, “Isabel” y “Cuéntame un cuento”, te das cuenta de que la mayoría absoluta de los televidentes está viendo series españolas. El cine, salvo excepciones, no conecta tanto. Ahí pasa algo raro. Con el teatro soy pesimista. La creatividad no morirá nunca, pero si las cuentas no salen, el actor tiene que trabajar en varios proyectos a la vez. Y compaginar pluriempleos es complicado.

Perfil de Jorge Merino en IMDB

¿Cómo vives las redes sociales?

Las redes te permiten saber cosas de personas con las que habías perdido el contacto. Eso es bueno. Si se utilizan bien no hay problema. El peligro que tiene un cuchillo jamonero en mi mano es enorme. Pero la culpa es mía, porque soy un zarpas, no del cuchillo.

Un día en tu vida.

Me levanto y espero…

Tu plan ideal.

Me levanto y me voy a trabajar.

«Con el teatro soy pesimista. La creatividad no morirá nunca, pero si las cuentas no salen…»

¿Con qué te quedas de todo lo vivido hasta hoy?

Me quedo con todo. Más que nada, porque ya caducó la garantía.

¿Cómo son tus ojos de mirar?

Siempre busco el lado chusco. Frivolizo para ahuyentar mis miedos.

Dame una buena noticia y una mala. En el orden que tú quieras. Y sobre lo que quieras.

El Partido popular baja el IVA cultural. El Partido popular gana las elecciones, vuelve a subir el IVA cultural y blinda esa subida con una reforma constitucional, pactada con Podemos. Son dos noticias increíbles.

Un héroe. Un villano.

No creo en héroes ni villanos. Creo que todos somos supervivientes, con nuestro poquito de egoísta y de altruista.

Un sueño.

Poder permitirme el lujo de no trabajar. Para seguir trabajando.

Gracias por la entrevista, Jorge. Eres uno de los actores más valientes que he conocido.