Una máquina para romper moldes

PORTADA-DEF-MOLDEAl tratarse de mi primera colaboración en este blog, he andado muy atribulada con la responsabilidad de elegir cuál iba a ser mi primer tema, mi primera mirada. En mi libretita de “las cosas que escribir para Los ojos de mirar” se acumulaban las ideas y cada día era más difícil decidir sobre qué iba a hablar el día de mi presentación en sociedad. Pero, igual que pasa en las novelas o en el cine, un encontronazo casual me ayudó a centrar la mirada.

La cochinada es tan grande que pasaremos por su lado de puntillas, sin fotos ni nada, pero había que mencionarla por haber sido el detonante de este artículo. Hace unas pocas semanas recorría las redes sociales el siguiente titular: “Una empresa hace bombones personalizados con el molde de tu ano”. Bajo este enunciado podía verse a un tipo barbudo, con pinta de ángel del infierno vestido con traje de quirófano, observando con atención el ano cuyo molde, suponemos, se disponía a fabricar. La empresa se llama Edible Anuses (anos comestibles) y desde hace años elabora bombones de chocolate con la forma del ano del cliente a partir de un molde. Pues bien, que los señores de Edible Anuses me perdonen pero, además de obsoletos, en cuanto se descuiden se quedan sin clientes. La simple captura de un selfie permite que sus servicios ya no sean necesarios.

Me explico: la impresión 3D es una realidad que está a punto de irrumpir con fuerza en nuestras vidas. Como pasó en su día con las computadoras, la impresora 3D pronto se convertirá en un electrodoméstico imprescindible en nuestros hogares. Los prototipos se perfeccionan y la investigación se centra, cada día más, en los materiales, empezando a experimentarse con prototipos en un número cada vez mayor de campos. El pasado mes de enero se celebraba en Las Vegas la Feria Internacional de la Electrónica de Consumo, la CES. En esta feria, una de las más importantes del sector, la compañía 3D Systems presentó la CocoJet 3D, una impresora 3D de productos de chocolate.CocoJet

La diferencia está en que la CocoJet 3D, en lugar de filamentos de plástico u otros materiales, utiliza el chocolate para la impresión.

Esta no es la única impresora que la compañía 3D Systems ha llevado al CES; en la edición de 2014 presentaba su prototipo de la Chef Jet y en la de 2015 ha podido verse trabajar a la Chef Jet Pro, que imprime caramelos en 3D, así como otros dulces con gran variedad de colores y sabores. Su salida al mercado es inminente.

caramelo

Dulce fabricado con la Chef Jet Pro

Dulces fabricados con la Chef Jet Pro

Ni que decir tiene que estas máquinas abren todo un universo de posibilidades, no sólo a los profesionales, sino también a cocinillas aficionados, teniendo en cuenta que su precio de salida podría oscilar entre los mil y los cinco mil dólares, dependiendo del modelo. Todo lo que puedas imaginar (y plasmar en 3D en tu ordenador) puede tomar forma en un dulce comestible sin las limitaciones que supone tener que ceñirse a un molde. Ahora que San Valentín se acerca, ¿imaginan ser obsequiados con un caramelo dulce y sonrosado reproduciendo de manera exacta alguna parte de la anatomía de nuestro abnegado amante?

En suelo patrio, los cocineros gemelos Javier y Sergio Torres, del restaurante Dos Cielos de Barcelona (una estrella Michelin), han encargado ya su prototipo para experimentar. La máquina en cuestión se llama Foodini y la fabrica la también barcelonesa Natural Machines. La Foodini imprime no sólo dulces o chocolate, sino comida en general. Hoy por hoy es ya posible imprimir una pasta o una base de pizza con su correspondiente tomate. Eso sí, del queso y el horneado todavía no se ocupa.

Todo esto hace pensar que, quizá, en un futuro no muy lejano compraremos cartuchos para imprimir la lasaña o el pan en la sección de informática, y no, en la de alimentación. Lo bueno de la cosa es que, para entonces, la palabra “consumible” habrá alcanzado su máximo significado. Mientras tanto, todo lo que seas capaz de imaginar puedes ya imprimirlo en un formato comestible. El límite lo pones tú.

*Foto de portada: “Vieja friendo huevos” de Velázquez

6 pensamientos en “Una máquina para romper moldes

  1. Hola cuñada,
    Muy interesante y curioso artículo Me gusta :-)
    Muchas felicidades y besos,
    Salud

  2. Ay! Esperemos que esto, como los libros electrónicos, no pase a mayores, vayan a quitarnos la gloria de amasar, olfatear el horno, repelar masa cruda del bol.. Y ya que se acerca ese “santo” del amor, yo no cambio una escena de cocina tipo “El cartero siempre llama dos veces” por la piruleta más realista del mundo! 😉
    Gracias por ilustrarnos Teresa y enhorabuena!!!!!

  3. Que P A S A D A!!! Curiosidad y expectación me produce. Donde vamos a llegar…???

  4. Enhorabuena por la iniciativa!! Estaremos expectantes de todo lo vais “viendo”. Mucha suerte y mucho ánimo!!

  5. ¡Gracias a todas! Seguiremos intentando que nuestras miradas os interesen.

    Lucía, algunas personas con lesiones graves o, como mi padre, anciano y en diálisis durante un montón de horas, pueden, gracias a los libros electrónicos, sujetar un dispositivo ligero que les permite seguir disfrutando de la lectura, cuando no tienen fuerza para sostener un libro. O sea, que ni tan mal. Tampoco esas nuevas máquinas nos impiden seguir rebañando la masa cruda del fondo del bol (o del cartucho vacío, por qué no), pero van a permitir obtener formas y combinaciones de colores que no pueden hacerse a mano o con un molde. De manera que por qué no. Celebremos los avances y convivamos con ellos. Y recuerda: Video didn’t kill the radio star.

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